En un operativo conjunto, las autoridades mexicanas detuvieron a Humberto Rivera, conocido por los alias de «El Chato,» «El Don,» o «El Viejón,» líder de una organización criminal con operaciones en la región fronteriza con Estados Unidos. La detención, confirmada este viernes por la secretaría de Seguridad, representa un golpe significativo contra el grupo Gente Nueva, asociado al Cártel de Sinaloa.
La captura tuvo lugar la noche del jueves en Ciudad Juárez, donde Rivera fue interceptado por elementos de seguridad mientras conducía un vehículo a exceso de velocidad. Según el boletín oficial, se le ordenó detenerse «ante la posibilidad de algún hecho delictivo».

Durante la inspección del vehículo, los agentes descubrieron envoltorios con droga sintética, lo que condujo a la detención inmediata de Rivera1. La Secretaría de Seguridad destacó que Humberto «N» es un objetivo prioritario del Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos, aunque una revisión del sitio web del FBI no confirmó esta información.
Trasfondo y Operaciones del Cártel de Sinaloa
El grupo criminal Gente Nueva, liderado por Rivera, opera en el norteño estado de Chihuahua y está asociado al poderoso Cártel de Sinaloa, una de las organizaciones señaladas por Washington como uno de los mayores traficantes de fentanilo.

El Cártel de Sinaloa, según informes de The New York Times, podría ser designado como organización terrorista tras una orden ejecutiva del presidente estadounidense Donald Trump. Junto con el Cártel de Sinaloa, otros grupos criminales mexicanos como el Cártel Jalisco Nueva Generación, el del Noreste, La Familia Michoacana y Cárteles Unidos también podrían enfrentar esta designación.
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La detención de Rivera se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Estados Unidos y México en relación con el tráfico de drogas y la migración indocumentada. Trump ha exigido a México y Canadá, socios en el acuerdo de libre comercio T-MEC, que detengan estos flujos.
En respuesta a las presiones de Estados Unidos, México acordó desplegar 10.000 militares en la frontera. Al mismo tiempo, el gobierno mexicano ha instado a Washington a detener el flujo de armas que alimentan a los cárteles.


