La fuerza multinacional para Ucrania realizará este mes en Polonia su primer ejercicio, con 2.800 soldados de 10 países europeos.
La fuerza multinacional para Ucrania realizará este mes en Polonia su primer ejercicio, con 2.800 soldados de 10 países europeos, anunciaron Reino Unido y Francia en un comunicado conjunto difundido por sus ministerios de Defensa y recogido por AFP. Las maniobras, denominadas Koalicja —«coalición» en polaco—, se desarrollarán del 9 al 22 de noviembre en el sureste polaco, cerca de la frontera ucraniana.
Liderada por Londres y París, la Fuerza Multinacional para Ucrania (MNF-U, por sus siglas en inglés) no tiene una misión ofensiva y solo se desplegará en territorio ucraniano una vez que se acuerde un alto el fuego que ponga fin a la guerra desencadenada por la invasión rusa de 2022. La unidad se creó en 2025, ya cuenta con un cuartel general operativo en París, no guarda relación con la OTAN y tiene escasa participación de Estados Unidos.
La fuerza multinacional para Ucrania se probará en Nowa Deba
El grueso del ejercicio se concentrará en los alrededores de la localidad de Nowa Deba, a unos 100 kilómetros al oeste de la frontera con Ucrania, con operaciones aéreas y terrestres. El contingente más numeroso será el de Francia, con 1.100 militares, mientras que Reino Unido desplegará 300. También participarán tropas de España, Bélgica, Estonia, Alemania, Lituania, Países Bajos, Polonia y Suecia.
En Polonia solo se desplegará equipo ligero, como drones, para ejercicios de defensa contra esos mismos aparatos y de autodefensa, en lugar de armamento pesado o tanques. En paralelo, Turquía dirigirá desde Estambul una simulación marítima destinada a poner a prueba la preparación para eventuales operaciones de desminado en el mar Negro, aunque las tropas turcas no participarán en el ejercicio terrestre.
«El ejercicio permitirá poner a prueba la rapidez y la eficiencia con que varios países pueden desplegar fuerzas por tierra, mar y aire para apoyar a Ucrania una vez que hayan cesado las hostilidades», señaló el comunicado conjunto del Ministerio de Defensa francés. Entre los aspectos que se evaluarán figuran los mecanismos de coordinación, el movimiento de personal, equipo y suministros, y la capacidad de los distintos componentes para integrarse y operar como una sola fuerza.
Una fuerza real, lista para cuando cesen los combates
«No se trata de un plan hipotético, sino de una fuerza real, lista para ayudar a Ucrania una vez que cesen los combates», afirmó el ministro de Defensa británico, Wes Streeting, citado en el comunicado de su gobierno. El general francés Armel Dirou, que codirigirá la maniobra junto al teniente general británico Tom Bateman, calificó este primer ejercicio como «un hito clave» y una demostración concreta de la capacidad de la MNF-U para desplegarse tan pronto como terminen las hostilidades.
Bateman enfatizó que la fuerza no es «una misión de mantenimiento de la paz ni de supervisión del alto el fuego» y que no está diseñada para operaciones ofensivas. «Su propósito es brindar seguridad y apoyar la regeneración de las fuerzas armadas de Ucrania, fortaleciendo su capacidad para disuadir y, de ser necesario, defenderse contra una futura agresión rusa», afirmó. Dirou, por su parte, recalcó que el objetivo es preparar el despliegue superando los problemas logísticos y culturales que puedan surgir entre contingentes de tantos países: «Esto no es una demostración de fuerza. No vamos a hacer alarde de nuestra fuerza».
El objetivo declarado de la fuerza es apoyar a las fuerzas armadas ucranianas, garantizar la seguridad en el espacio aéreo y permitir que se reanude la actividad económica en el mar Negro. El anuncio llega en una semana en la que también se fijaron las fechas de las negociaciones trilaterales sobre Ucrania en Abu Dabi, el 10 y 11 de noviembre, mientras Moscú sigue mostrando poco interés en un acuerdo de paz y la guerra, que ya dura más que la Primera Guerra Mundial, se acerca a los cinco años sin que ninguna de las partes parezca cerca de un avance decisivo, tras episodios como el fin de la tregua humanitaria de Oleshky anunciado por Melania Trump.