El 3 de octubre de 2024, los estibadores de la costa este y del golfo de México en Estados Unidos, representados por el sindicato International Longshoremen’s Association (ILA), anunciaron el fin de su huelga tras alcanzar un acuerdo provisional con la patronal de navieros USMX. Este acuerdo pone fin a una paralización que tuvo lugar por primera vez desde 1977, afectando a 36 terminales estratégicas del país y generando preocupaciones significativas sobre el impacto económico.
Detalles del acuerdo que terminó la huelga
El acuerdo provisional incluye un aumento salarial del 62% para los trabajadores, aunque este incremento es inferior al 77% que originalmente reclamaban. Sin embargo, representa una mejora respecto a la oferta inicial del 50% que había propuesto la patronal. Además, se acordó extender el Contrato Maestro hasta el 15 de enero de 2025. Con vigencia inmediata, el sindicato informó que cesarán todas las acciones laborales actuales y se reanudará el trabajo en todas las terminales cubiertas por el contrato.
La huelga, que comenzó el 1° de octubre, involucró a aproximadamente 45,000 estibadores y tuvo un efecto inmediato en las operaciones portuarias de EE. UU. Las terminales afectadas incluyen puntos clave como Elizabeth/Newark, Baltimore, Savannah, Houston, Nueva Orleans y Miami, donde transita entre el 43% y el 49% del comercio marítimo del país. La compañía financiera JP Morgan había estimado que cada día de huelga podría generar pérdidas de unos 5,000 millones de dólares.
El cierre del puerto de Houston, considerado el más importante del golfo de México, podría haber provocado pérdidas diarias de hasta 100 millones de dólares en importaciones y exportaciones. Aunque el gobierno estadounidense había descartado un efecto inmediato en la economía o en los precios, se anticipaba que los sectores de bienes de consumo, automoción, energía y productos agrícolas serían los más perjudicados si la huelga se prolongaba.
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La Casa Blanca ha intervenido en las negociaciones y ha expresado su apoyo al acuerdo alcanzado. El presidente Biden elogió la resolución como un triunfo para la negociación colectiva y destacó su importancia para fortalecer la economía nacional en un momento crítico. Sin embargo, persisten preocupaciones sobre la automatización en los puertos y otros temas laborales que deberán abordarse en futuras negociaciones.


