Tras una pausa temporal debido a las tensiones generadas por los aranceles y amenazas de sanciones impuestas por Estados Unidos, las exportaciones petroleras de Venezuela hacia India y China han retomado su ritmo en los principales puertos del país. Aunque el Departamento del Tesoro de EE.UU. otorgó un plazo hasta el 27 de mayo para que Chevron y otros socios reduzcan gradualmente sus operaciones, las cargas de petróleo han continuado.
Las exportaciones petroleras de Venezuela, principalmente hacia China e India, han sido fundamentales para la economía del país. China es el mayor comprador de petróleo venezolano, con un promedio de 480.000 barriles diarios (bpd) en 2025, seguido por Estados Unidos con 250.000 bpd e India con 63.000 bpd. Sin embargo, la imposición de aranceles a los compradores de petróleo y gas venezolanos ha generado incertidumbre en el mercado. Algunos refinadores chinos, conocidos como «teteras», retrasaron o suspendieron importaciones ante la inminente imposición de aranceles, aunque ahora han retomado sus compras.
Pdvsa, la empresa estatal petrolera venezolana, está reorganizando su producción para mitigar el impacto de la disminución de las exportaciones. El plan incluye refinar más petróleo en el país durante el segundo semestre de 2025. Según fuentes internas de Pdvsa, los barcos que habían suspendido su carga en los puertos venezolanos han recibido instrucciones para completar sus cargas y zarpar hacia sus destinos en Asia.
A largo plazo, los analistas pronostican una disminución en la producción petrolera venezolana entre 150.000 y 350.000 bpd para finales de año si no se extiende el período de liquidación otorgado a los compradores ni se eliminan los aranceles secundarios. Esto podría tener un impacto significativo en la economía del país, que depende en gran medida de las exportaciones petroleras.
Lea también: Cifra de venezolanos desaparecidos en derrumbe de discoteca en Santo Domingo aumenta a 12
Empresas como Eni y Repsol, socias de Pdvsa en proyectos conjuntos, están en conversaciones con Estados Unidos para obtener exenciones a las sanciones que les permitirían seguir produciendo petróleo y gas en Venezuela, incluso si no se exportan barriles. Estas negociaciones son cruciales para mantener la producción y evitar una caída drástica en el sector energético.


