El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este martes la imposición de sanciones al expresidente de Haití, Michel Martelly, en respuesta a su presunta implicación en el tráfico de drogas y su papel desestabilizador en la crisis actual del país caribeño. Según Bradley T. Smith, subsecretario en funciones para Asuntos de Terrorismo e Inteligencia Financiera, estas medidas subrayan el impacto negativo que él y otras élites políticas corruptas han tenido en Haití.
Estados Unidos y la sanción al expresidente haitiano
Martelly, quien ocupó la presidencia de 2011 a 2016, ha sido acusado de utilizar su influencia para facilitar el tráfico de drogas peligrosas, incluyendo cocaína, y de participar en el lavado de dinero proveniente de estas actividades ilícitas. La sanción se enmarca dentro de una orden ejecutiva emitida el 15 de diciembre de 2021, que busca sancionar a personas extranjeras involucradas en el comercio global de drogas.
Martelly, conocido anteriormente como el cantante pop «Sweet Micky», asumió la presidencia tras el devastador terremoto de 2010 que asoló Haití, recibiendo un fuerte respaldo de Estados Unidos durante su mandato. Sin embargo, su legado ha estado marcado por la corrupción y la violencia, exacerbada por la creciente influencia de pandillas en el país. En el comunicado del Tesoro de Estados Unidos, se señala que muchas élites políticas y empresariales en Haití han estado involucradas en el tráfico de drogas y han sido vinculadas a las pandillas que perpetúan la violencia.
La sanción impuesta a Martelly implica severas restricciones financieras. Las instituciones estadounidenses tienen prohibido otorgarle préstamos o créditos, y se le vetan las transacciones de cambio extranjero bajo la jurisdicción de EE. UU. Asimismo, los ciudadanos estadounidenses tienen prohibido invertir o adquirir activos significativos de Martelly.
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Bradley T. Smith enfatizó que Estados Unidos, junto a sus aliados internacionales, está decidido a frenar a quienes facilitan el tráfico de drogas, la corrupción y otras actividades ilegales que alimentan la violencia pandillera y la inestabilidad política en Haití. Esta sanción a Martelly se suma a un patrón más amplio de medidas contra funcionarios haitianos, incluyendo sanciones previas impuestas por Canadá en 2022 y otras acciones recientes contra exfuncionarios del gobierno.
La situación en Haití sigue siendo crítica, con un aumento de la violencia y el control de las pandillas en varias regiones del país. La comunidad internacional observa con preocupación el impacto que estas sanciones y la inestabilidad política tendrán en la población haitiana, que ya enfrenta una crisis humanitaria y económica sin precedentes.


