Elke Sommer, la actriz alemana que se convirtió en uno de los rostros más reconocibles del Hollywood de los años sesenta gracias a «Un disparo en la oscuridad», la entrega de la saga de La Pantera Rosa que la unió a Peter Sellers, murió este miércoles a los 85 años en su casa del barrio de Bel Air, en Los Ángeles. Su hijastro, Sebastian Walther, confirmó la noticia al diario alemán Bild y explicó que la intérprete falleció de forma pacífica, en torno a las diez de la noche, a causa de una insuficiencia cardíaca tras un largo periodo de enfermedad.
La actriz habría cumplido 86 años el próximo 5 de noviembre. Su muerte llega apenas tres meses después de la de su esposo, el hotelero Wolf Walther, que perdió su batalla contra el cáncer tras 32 años de matrimonio con la estrella. «Elke falleció pacíficamente alrededor de las diez de la noche. Ahora por fin puede estar de nuevo con su amado esposo», declaró Sebastian Walther al rotativo alemán, que detalló que la actriz llevaba meses postrada en cama y alejada por completo de la vida pública.
Elke Sommer: de un concurso de belleza en Italia a las puertas de Hollywood
Nacida el 5 de noviembre de 1940 en Berlín como Elke Schletz, hija de un pastor luterano que murió cuando ella tenía 14 años, Sommer fue evacuada con su familia durante la Segunda Guerra Mundial y se formó entre Alemania e Inglaterra, donde trabajó un año como niñera y llegó a hablar seis idiomas. Su destino cambió en 1958, durante unas vacaciones en Italia: ganó el concurso de belleza Miss Viareggio con 17 años, sus fotografías llamaron la atención del director Vittorio De Sica y empezó a rodar comedias italianas. Poco después adoptó el apellido Sommer, se convirtió en un símbolo sensual de la época y dio el salto a Hollywood a principios de los sesenta.
El Globo de Oro y la doncella que volvió loco al inspector Clouseau
El despegue definitivo llegó con «El premio» (1963), junto a Paul Newman y Edward G. Robinson, que le valió el Globo de Oro a la actriz revelación en 1964. Ese mismo año, Blake Edwards la eligió para dar vida a Maria Gambrelli en «Un disparo en la oscuridad»: una doncella sospechosa de asesinato cuya inocencia se empeñaba en defender el inspector Clouseau de Peter Sellers. La química entre ambos y la torpeza legendaria del detective convirtieron la película en un clásico de la comedia y a Sommer en una de las actrices europeas más cotizadas de la industria.
A partir de ahí encadenó papeles protagonistas en «El arte de amar», «El Óscar», la comedia «Boy, Did I Get a Wrong Number!» junto a Bob Hope, «The Wrecking Crew» con Dean Martin y «Los pecados de Paula Schultz». En los setenta exploró el cine de terror italiano con Mario Bava en «Baron Blood» y «Lisa y el diablo», participó en la adaptación de Agatha Christie «Diez negritos» (1974) y se convirtió en la intérprete mejor pagada de la saga británica Carry On por «Carry On Behind» (1975). En 1979 se reencontró con Sellers en «El prisionero de Zenda», su último gran papel en Hollywood, dentro de una carrera de casi un centenar de trabajos en cine y televisión entre 1959 y 2017.
Un símbolo de los sesenta que cambió los focos por los pinceles
Sommer fue portada y protagonista de reportajes en Playboy en 1964, 1967 y 1970, aunque ella misma restaba importancia a su etiqueta de símbolo sexual: la atribuía a la energía, decía, y no al aspecto. Fue invitada habitual de la televisión estadounidense —del show de Dean Martin al Tonight Show de Johnny Carson, donde apareció una decena de veces— y desde los años ochenta concentró su vida en su otra gran vocación, la pintura, con exposiciones en Europa y Estados Unidos y una obra marcada por la influencia de Marc Chagall. También grabó discos como cantante y puso la voz a Yzma en la versión alemana de «El emperador y sus locuras». En 2001 recibió su estrella, la Palma Dorada, en el paseo de la fama de Palm Springs.
Antes de Walther, Sommer estuvo casada con el columnista de Hollywood Joe Hyams, entre 1964 y 1981. Retirada de las pantallas desde hacía años, su fallecimiento cierra el capítulo de una de las últimas grandes estrellas europeas de la edad dorada de Hollywood, una actriz que cruzó el Atlántico con seis idiomas y un concurso de belleza ganado por casualidad, y que dejó para siempre su nombre unido al universo rosa de Clouseau. Sigue toda la actualidad del espectáculo en nuestra sección de Entretenimiento.