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«El estruendo fue durísimo»: el relato de Jorge Guales, el colombiano sobreviviente del choque de trenes en España

El colombiano sobreviviente del choque de trenes en España tiene nombre, asiento y una frase que resume el horror: Jorge Guales, de 53 años.

El colombiano sobreviviente del choque de trenes en España tiene nombre, asiento y una frase que resume el horror: Jorge Guales, de 53 años y oriundo de Vélez, en Santander, viajaba en el asiento 17C del vagón 7 del tren Iryo que la mañana del miércoles fue embestido por un AVE de Renfe cerca de Urda, en la provincia de Toledo. Salió ileso, y en vez de alejarse se quedó ayudando a evacuar a los pasajeros del convoy en el que murieron decenas de personas. Su relato, recogido por Noticias Caracol, Europa Press y El País, es hoy la voz colombiana de la peor tragedia ferroviaria española del siglo.

El tren de Guales estaba detenido en la vía cuando el personal de a bordo pasaba ofreciendo bebidas y aperitivos a los viajeros. Era un momento de calma rutinaria en el servicio de alta velocidad que cubría la ruta entre Madrid y Sevilla, con unas 150 personas a bordo del Iryo. Guales viajaba a Sevilla para atender la herencia de un familiar, y su tren llevaba detenido más de una hora por los problemas de señalización que afectaban la línea. Nada anunciaba que, a las 8:53 de la mañana, hora local, otro tren se acercaba por la misma vía sin que nada pudiera evitar el impacto.

Colombiano sobreviviente del choque de trenes en España: «Lo primero que sentimos fue que nos habían chocado»

«El golpe, el estruendo durísimo», recordó Guales al reconstruir esos segundos. «Lo primero que sentimos fue que nos habían chocado», explicó: varios pasajeros se golpearon contra los asientos y los objetos cayeron al suelo con la fuerza de la colisión. Al mirar por la ventana, los viajeros de su vagón vieron un vagón descarrilado y una columna de humo que lo cubría todo. «No estábamos seguros», admitió, antes de describir «mucho humo, demasiado humo».

La suerte de Guales estuvo en el lugar que ocupaba: viajaba en la parte delantera del Iryo, mientras el AVE alcanzó al convoy por la parte trasera. Desde su vagón contempló después el estado de los coches de cola, los más castigados por el choque: los dos vagones traseros «quedaron hechos papel, como si rompes papel», contó. «Había gente herida, tirada», añadió. Reconocer esa diferencia entre su vagón y los de atrás le produjo una mezcla de alivio y vértigo: «Da susto», afirmó, y dio gracias por no haber viajado en la zona más afectada. «Fue bastante duro», concluyó.

Salió por una puerta y se quedó ayudando a evacuar

La evacuación del colombiano sobreviviente del choque de trenes en España no requirió romper ventanillas: «No tuvimos necesidad de romper vidrios porque se abrió una puerta, entonces salimos como tres personas y empezamos a ayudar a la gente a que evacuara», relató. Ya fuera del tren, el grupo avanzó por una zanja en una salida complicada por las piedras y por los heridos que no podían moverse; unos vecinos que escucharon el estruendo rompieron una valla para facilitarles el paso, y poco después llegaron un helicóptero, la Guardia Civil y varias personas en una camioneta para prestar auxilio. Horas más tarde, un tren que venía de Sevilla en dirección a Madrid recogió a Guales y a otros pasajeros y los trasladó hasta la estación de Atocha.

El de Guales no fue el único testimonio que dejó la mañana del miércoles. En el AVE viajaba Juliana Rozo, de 33 años, que repasaba una presentación de trabajo cuando el golpe obligó a los pasajeros a agarrarse a los asientos y varias bandejas salieron disparadas. En el propio Iryo, Inés Piñeros se había cambiado de sitio minutos antes para viajar junto a dos amigas y resultó herida en el abdomen; desde el hospital Gregorio Marañón, en Madrid, contaba todavía con mucho susto lo ocurrido. Los relatos coinciden en lo esencial: un impacto seco, la confusión de los primeros segundos y, después, la solidaridad inmediata de los pasajeros que pudieron salir por su propio pie y se quedaron ayudando a los demás.

Colombiano sobreviviente del choque de trenes en España: un choque que ya deja 69 muertos

El accidente ocurrió el miércoles 28 de octubre, cuando un tren AVE de Renfe de la serie 103, que cubría la línea Madrid-Sevilla con 378 pasajeros, colisionó por alcance contra la parte trasera del Iryo, detenido tras una caída informática del sistema de señalización. El impacto descarriló y aplastó los vagones de cola del Iryo, que cayeron por un terraplén. El balance más reciente eleva la tragedia a 69 muertos y más de un centenar de heridos, lo que lo convierte en el segundo accidente ferroviario más grave de España en este siglo, solo por detrás del de Santiago de Compostela de 2013. La investigación, mientras tanto, apunta a una orden errónea del centro de control como una de las claves del siniestro.

La Cancillería confirma que no hay colombianos entre las víctimas del choque de trenes en España

El relato de Guales se conoció el mismo día en que Colombia recibió la confirmación que esperaban cientos de familias con parientes en España. La Cancillería informó este jueves, con corte a las 7:00 de la mañana, que no se reportan ciudadanos colombianos fallecidos ni heridos en el accidente. El presidente Abelardo de la Espriella ordenó, a través de la Cancillería, que los colombianos que pudieran haber resultado afectados y sus familiares reciban atención especial, y el Consulado de Colombia en Madrid mantiene habilitado el correo cmadrid@cancilleria.gov.co para recibir información sobre connacionales posiblemente afectados. Guales, el colombiano sobreviviente del choque de trenes en España, ileso y ya a salvo, es la cara visible de ese alivio: un colombiano que estaba dentro del tren, que ayudó a evacuar a otros pasajeros y que hoy puede contarlo en primera persona.

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