El Ejército israelí se retira de Hebrón este lunes 2 de noviembre.
El Ejército israelí se retira de Hebrón este lunes 2 de noviembre, tras completar una incursión militar de once días sobre la mayor ciudad palestina de Cisjordania que dejó viviendas y comercios demolidos, cientos de negocios clausurados y más de 3.300 palestinos afectados directamente, según el balance del ayuntamiento recogido por la agencia oficial palestina Wafa y el cable de la agencia EFE que informó de la retirada.
Según el comunicado castrense, las tropas abandonaron la ciudad esta mañana «tras completar todas las actividades operativas». La operación comenzó el 23 de octubre, cuando dos vecinos de la localidad abrieron fuego contra un puesto de control militar en la salida norte de Hebrón, en un ataque que mató a dos soldados e hirió a tres más. Los dos atacantes murieron por disparos de las tropas, y desde ese día la ciudad vivió bajo asedio.
El Ejército israelí se retira de Hebrón y los barrios recuperan la actividad
El portavoz del alcalde de Hebrón, Yusef al Yabari, confirmó a EFE la retirada de los militares de los barrios de Deir Baha y Al Yalda y del resto de la ciudad, tras un «asedio y agresión» que, según dijo, «paralizaron todos los ámbitos de la vida» y causaron «graves daños» en viviendas, comercios, infraestructuras e instalaciones públicas.
Al Yabari fue recibido entre vítores por los vecinos de Al Yalda y Ein Deir Baha, según un vídeo compartido con EFE por el ayuntamiento, y aseguró que los estudiantes ya volvieron a colegios y universidades y que las familias obligadas a abandonar sus casas han empezado a regresar. Los equipos municipales comenzaron a retirar escombros, abrir calles y hacer el recuento de los daños antes de iniciar las obras de rehabilitación y reconstrucción. Aun así, según Wafa, el Ejército irrumpió todavía esta mañana en el campus de la Universidad Técnica de Palestina, en el norte de la ciudad.
El Ejército israelí se retira de Hebrón: 15 viviendas destruidas y 327 negocios clausurados
El balance municipal de la operación cifra en 15 las viviendas y otras estructuras destruidas por completo y en 327 los negocios clausurados, con graves pérdidas económicas para la ciudad. El ayuntamiento calculó las pérdidas por el cierre de Hebrón en 10 millones de séqueles diarios, unos 2,8 millones de euros, durante los once días de incursión.
Un oficial del Ejército israelí explicó que las tropas registraron varios lugares de un barrio de un clan «vinculado a Hamás», donde detuvieron e interrogaron a sospechosos, incautaron cuatro armas, varios chalecos y material militar, sellaron un espacio subterráneo junto a la casa de uno de los atacantes y confiscaron 25 vehículos.
Una operación que cerró la ciudad el 23 de octubre
La incursión comenzó la noche del 23 de octubre, horas después del ataque contra el puesto de control. En sus primeras horas, las tropas cerraron todos los accesos a Hebrón, una ciudad de más de 200.000 habitantes, y desplazaron forzosamente a unas 1.600 personas de más de 200 familias, de las que el 43 % no tenía un lugar alternativo donde alojarse, según los datos que el municipio facilitó entonces a EFE. La Autoridad Nacional Palestina condenó la operación como un «castigo colectivo» y una «peligrosa escalada», mientras el Ejército anunciaba registros casa por casa para localizar infraestructuras y armamento de Hamás en la zona.
El Ejército indicó además que la brigada desplegada en la zona se centra ahora en la seguridad de cara a la festividad judía de Jayei Sará, que se celebrará este sábado y para la que se espera la llegada de decenas de miles de visitantes judíos a Hebrón. Al Yabari expresó su esperanza de que la «vuelta gradual a la normalidad» llegue también a la Ciudad Vieja y a otras zonas de Hebrón que sufren cierres desde hace más de treinta años, para garantizar «el derecho de sus habitantes a la libertad de movimiento y a una vida digna». El Ejército israelí se retira de Hebrón, pero la tensión en Cisjordania y Gaza sigue marcando la agenda de la región, como ocurrió con los ataques en Gaza que dejaron ocho muertos, mientras en el plano regional continúan episodios como el de los petroleros que chocaron con minas en Ormuz.