La brecha cambiaria en Venezuela ha alcanzado niveles alarmantes, con el dólar paralelo cotizando a 80,18 bolívares este miércoles 19 de febrero, lo que representa un incremento del 24,61% en comparación con el mes anterior. Este aumento ha llevado la diferencia entre el dólar oficial, fijado por el Banco Central de Venezuela (BCV) en 62,18 bolívares, a un 28,94%.
Dólar paralelo
La situación ha reavivado estrategias comerciales que buscan mitigar las pérdidas provocadas por la devaluación del bolívar.
Desde enero, el dólar oficial ha subido un 13,23%, mientras que el bolívar se ha devaluado un 11,69% en el mismo período. Este contexto económico ha llevado a comerciantes a implementar promociones para incentivar el pago en divisas. Sandra María Pavón, vendedora de frutos secos en Caracas, comentó que la situación económica ha sido «fuerte», señalando que muchas veces su capital no le alcanza para reabastecer su inventario debido a la necesidad de comprar mercancía a tasas paralelas.
Los comerciantes se ven obligados a adaptarse a esta realidad. Roberto González, quien vende pollo y proteínas en un mercado popular, ha tenido que diversificar sus métodos de compra. A pesar de no haber recurrido al mercado negro aún, reconoce que depende de la cantidad de dólares que recibe en sus ventas para adquirir mercancía.
Esta incertidumbre económica afecta no solo a los comerciantes sino también a los consumidores, quienes enfrentan un encarecimiento constante de bienes y servicios.
La respuesta del gobierno ante esta crisis ha sido insuficiente. A pesar de inyecciones de divisas al mercado cambiario oficial, los analistas advierten que sin cambios estructurales profundos y una mayor confianza en la política monetaria del país, la brecha entre las tasas seguirá ampliándose.
En este escenario, muchos comercios han comenzado a ofrecer descuentos significativos para pagos en divisas en efectivo o han ajustado sus precios basándose en la tasa del euro, que es más alta que la del dólar.
El informe FocusEconomics Consensus Forecast LatinFocus proyecta que el bolívar podría cerrar 2025 en 101,03 bolívares por dólar si persiste esta tendencia inflacionaria.
La situación actual refleja una economía marcada por la escasez de divisas y una creciente desconfianza hacia el bolívar, lo que afecta especialmente a los sectores más vulnerables de la población.


