Más de la mitad de los niños de República Dominicana ha crecido bajo alguna forma de disciplina violenta.
Más de la mitad de los niños de República Dominicana ha crecido bajo alguna forma de disciplina violenta. Así lo reveló este lunes 19 de octubre un estudio de Unicef según el cual el 54,9 % de los niños, niñas y adolescentes dominicanos de entre 1 y 14 años ha sufrido castigo físico o violencia psicológica durante su crianza, una práctica que el organismo describe como normalizada en los hogares del país caribeño.
Lo que se sabe hasta ahora
- El 54,9 % de los menores dominicanos de 1 a 14 años ha sufrido alguna forma de disciplina violenta, según el estudio de Unicef divulgado este lunes.
- Entre los niños con alguna discapacidad, la incidencia sube hasta el 72 %.
- La investigación se titula Estudio sobre los determinantes asociados al castigo físico y la violencia psicológica contra niñas, niños y adolescentes en el hogar en República Dominicana.
- El trabajo de campo cualitativo se desarrolló en cuatro municipios: Boca Chica, Barahona, Haina y Yamasá.
- Unicef planteó cinco líneas de recomendaciones en los ámbitos legal, institucional, comunitario, interpersonal e individual para transformar las prácticas de crianza.
Disciplina violenta: golpes, gritos y amenazas en casa
El informe detalla que las formas de castigo físico reportadas en los hogares incluyen golpes con la mano y con objetos de uso cotidiano como chanclas, varas, ramas, correas, mangueras, cables, peinetas, cucharas y platos, además de posturas forzadas como permanecer de rodillas sobre superficies duras durante horas y con objetos encima. Unicef también advirtió sobre prácticas de mayor gravedad, como quemaduras y descargas eléctricas.
La violencia psicológica aparece igualmente extendida. Entre las expresiones recogidas por los investigadores figuran los gritos, las amenazas de castigo físico, las advertencias de abandono y frases ofensivas dirigidas a los menores, como «no sirves para nada», «no vas a ser nadie» y «¿para qué te tuve?». Según el organismo, estas prácticas pueden dejar consecuencias profundas en el desarrollo emocional de niños y adolescentes.
«La violencia se esconde detrás de la palabra corrección»
La representante adjunta de Unicef en República Dominicana, Anyoli Sanabria, explicó que algunas familias justifican los castigos violentos bajo la idea de formar personas disciplinadas y con buenos valores. «La violencia se esconde detrás de la palabra ‘corrección’ cuando en realidad es ‘maltrato’», afirmó. Sanabria señaló además que la violencia permea todos los grupos sociales, aunque es ligeramente más alta entre la población de menos recursos económicos.
«Esto es muy duro, esto es muy difícil de cambiar porque está arraigado en las normas sociales, pero tenemos que empezar a hacer algo diferente, porque lo que estamos haciendo no está dando resultados», expresó la funcionaria. En la persistencia de estas prácticas influyen, según el estudio, factores como la religión, la presión comunitaria, determinadas creencias sobre la crianza, los mensajes institucionales y los contenidos de medios y redes sociales. El informe recoge también que algunas agresiones están relacionadas con motivos raciales y con la orientación sexual de los menores.
Lo que recomienda Unicef para frenar la disciplina violenta
Ante los hallazgos, Unicef planteó transformar los métodos de crianza mediante cinco líneas de recomendaciones que abarcan lo legal, lo institucional, lo comunitario, lo interpersonal y lo individual. El organismo advirtió que los comportamientos aprendidos bajo castigo pueden reproducirse en la vida adulta y manifestarse después en otras formas de violencia, incluidas las agresiones contra los propios hijos y contra las mujeres.
La protección de los menores es también materia de debate legislativo en otros países: esta misma semana se conoció que Noruega amplía su plan para prohibir las plataformas «dañinas» a los menores de 16 años. En el caso dominicano, Unicef busca con la publicación del informe impulsar un cambio en las normas sociales que justifican el maltrato y promover métodos de crianza que respeten los derechos y la integridad de la niñez.
El informe completo puede consultarse en el sitio oficial de Unicef en República Dominicana, donde el organismo reúne sus estudios sobre la violencia en la crianza.
Por qué importa
El dato del 54,9 % pone una cifra oficial a una realidad cotidiana para millones de familias dominicanas, dentro y fuera del país: para la amplia diáspora dominicana en Estados Unidos, el debate sobre cómo se cría —y cómo se corrige— a los niños atraviesa generaciones y fronteras. El estudio deja además una advertencia clara: mientras el castigo se siga entendiendo como formación, la violencia seguirá pasando de padres a hijos. La discusión que Unicef quiere abrir en República Dominicana, con datos sobre la mesa, apenas comienza.