Un derrumbe en Nairobi redujo este viernes a una pila de escombros un edificio en construcción en el concurrido barrio comercial de Eastleigh, en la capital de Kenia, mientras los equipos de rescate buscan sobrevivientes entre los restos de la estructura. La Cruz Roja de Kenia confirmó que el inmueble colapsó alrededor de la 1:40 p. m., hora local, en la calle 9 de Eastleigh, y que sus equipos trabajan en el lugar junto a policías, bomberos y personal especializado de búsqueda y rescate.
Hasta el cierre de esta nota, las autoridades no habían confirmado muertos ni una cifra de personas atrapadas. La policía sí confirmó el rescate con vida de al menos una persona: una mujer que resultó herida y fue trasladada a un hospital. El gobernador de Nairobi, Johnson Sakaja, informó además que los rescatistas detectaron comunicación con personas que permanecen bajo los restos de la construcción, lo que mantiene viva la esperanza de más rescates y obliga a trabajar con extremo cuidado para no provocar nuevos desplomes.
Derrumbe en Nairobi: la altura del edificio, en disputa
Los primeros reportes difieren sobre el tamaño del inmueble. El jefe de la Policía de Nairobi, Issa Mohamed, estimó que el edificio tenía «unos 10 pisos», mientras Reuters reportó una construcción de 12 niveles todavía sin terminar, aunque con la planta baja ya ocupada, y otros medios locales elevaron la cifra hasta 18 pisos. Lo que sí coincide en todas las versiones es que en los niveles inferiores funcionaban comercios y había trabajadores de la obra y comerciantes en el interior cuando la estructura se vino abajo, durante el horario de la oración musulmana del viernes, cuando muchas personas se encontraban en las mezquitas.
Videos difundidos en redes sociales muestran el momento del colapso: la estructura se desploma de golpe y una enorme nube de polvo cubre las calles cercanas, mientras peatones y comerciantes huyen del lugar. Periodistas de la agencia AFP que llegaron al sitio vieron el edificio reducido a un montón de escombros y el arribo paulatino de los equipos de emergencia. El gobierno del condado desplegó maquinaria pesada para retirar restos y facilitar el acceso a las zonas donde podrían estar las víctimas.
Gases lacrimógenos y detenidos alrededor del rescate
La operación se complicó por la multitud que se congregó alrededor del inmueble. La policía utilizó gases lacrimógenos para dispersar a las personas que se acercaron al lugar y prevenir saqueos en los comercios cercanos, y el propio jefe policial, Issa Mohamed, confirmó la detención de varios sospechosos por robos en la periferia del siniestro. La Cruz Roja pidió a la población mantenerse alejada de la zona para no obstaculizar el paso de ambulancias ni las labores de rescate.
El gobernador Sakaja adelantó otro dato que ya encendió la polémica: aunque el inmueble contaba con autorización de construcción, no tenía certificado de ocupación, pese a que en su planta baja ya funcionaban establecimientos comerciales. Las autoridades anunciaron investigaciones para esclarecer las causas del desplome y determinar si hubo fallas estructurales, negligencia o incumplimiento de las normas de seguridad.
Un problema recurrente en Kenia
Los colapsos de edificios son una tragedia recurrente en Kenia, donde durante años se han señalado deficiencias en los materiales de construcción y una débil supervisión de las obras. Entre 2009 y 2019 se registraron 86 derrumbes en el país, con aproximadamente 200 fallecidos, una estadística que vuelve a pesar sobre Eastleigh mientras los rescatistas remueven escombros en busca de señales de vida.
La emergencia de Nairobi se suma a una jornada de desastres que hemos seguido en nuestra sección de Mundo, donde también contamos cómo China trasladó a más de 16.000 personas por el tifón Champi. En Eastleigh, la prioridad sigue siendo una sola: encontrar sobrevivientes bajo los escombros antes de que caiga la noche. (Con información de AFP, EFE y Reuters vía El Nacional, Quadratín Hispano y Lado)