La Corte Suprema y las boletas en California quedaron este lunes del lado del estado.
La Corte Suprema y las boletas en California quedaron este lunes del lado del estado. El máximo tribunal de Estados Unidos rechazó la solicitud de emergencia del Gobierno de Donald Trump que buscaba obligar a California a apartar miles de boletas por correo que, según el Departamento de Justicia, podrían haber sido emitidas por personas que no son ciudadanas.
La respuesta llegó pocas horas después de presentada la petición, una rapidez inusual incluso para los trámites de emergencia del tribunal. Con esa decisión, la Corte Suprema puso fin al intento de la Casa Blanca justo en la víspera de las elecciones de mitad de mandato de este martes, en las que se decide el control del Congreso.
Corte Suprema: boletas en California seguirán contándose sin separación
El tribunal no explicó sus razonamientos: se limitó a emitir una orden de una sola oración y no se registraron votos disidentes. En la práctica, las boletas cuestionadas seguirán el curso normal del escrutinio californiano, sin un apartado especial ni una verificación previa ordenada desde Washington.
La apelación llegó al alto tribunal con un margen extremadamente ajustado. A esas alturas, es probable que un número desconocido de las boletas por correo en disputa ya hubiera sido contabilizado, porque durante el procesamiento los votos se separan de los sobres que identifican al elector, lo que hacía muy difícil aplicar la medida sin alterar el recuento de la noche electoral.
El argumento del Gobierno ya había perdido en todos los tribunales
El Departamento de Justicia sostenía que identificó, junto con el Departamento de Seguridad Nacional, a más de 20.000 personas que considera posibles votantes no ciudadanos, y pedía apartar sus papeletas hasta verificar su ciudadanía. Pero la metodología de esa lista fue cuestionada por California y el argumento, basado en datos inciertos, ya había sido rechazado por cada tribunal que lo examinó.
Primero resolvió en contra el juez David Carter, del Distrito Central de California, quien advirtió que la medida vulneraría la autonomía del estado para organizar sus comicios y podría privar de un derecho fundamental a miles de electores. Después, el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito también denegó la petición y recordó que la Constitución otorga a los estados el control de los procedimientos electorales: si el Gobierno quiere otros procedimientos para el voto por correo, debe plantearlo ante el Congreso y no ante los tribunales. Así fue la petición original de Trump ante la Corte Suprema.
Un revés en plena víspera de las intermedias
El rechazo cierra, al menos por esta elección, la escalada legal de la Casa Blanca contra el voto por correo en California, el estado más poblado del país. El Gobierno de Trump ha hecho de la supuesta votación de no ciudadanos uno de sus argumentos centrales contra el voto por correspondencia, aunque los casos verificados de ese tipo de sufragio son excepcionales en Estados Unidos.
California, gobernada por el demócrata Gavin Newsom, había respondido a la ofensiva judicial desplegando abogados y observadores para la jornada de este martes. Con la orden de la Corte Suprema, el estado podrá contar las boletas con sus reglas habituales mientras ambos partidos se juegan el control de la Cámara de Representantes y del Senado. Sigue la cobertura especial de las elecciones de EE. UU. 2026 y revisa los 11 escaños del Senado que pueden cambiar de partido este martes.
La decisión también marca el tono de la jornada electoral: cualquier disputa nueva sobre el conteo en California partirá ahora de un precedente fresco y contundente del máximo tribunal, adoptado sin disidencias registradas y en cuestión de horas.