El conteo de votos en Alaska y Misisipi mantiene en vilo este sábado 7 de noviembre la pelea por el Senado de Estados Unidos. Cuatro días después de las elecciones de medio mandato del pasado martes, ambos estados, dos bastiones históricos del Partido Republicano, siguen escrutando sufragios con los candidatos demócratas en ligera ventaja y sin un ganador declarado en ninguna de las dos contiendas.
La agencia EFE reportó desde Washington que, si los demócratas se imponen finalmente en Alaska y en Misisipi, ampliarían su mayoría en el Senado hasta los 56 escaños frente a los 44 de los republicanos, un colchón que condicionaría la segunda mitad del mandato del presidente Donald Trump tras unas intermedias que ya le arrebataron el control de ambas cámaras del Congreso.
Conteo de votos en Alaska y Misisipi: ventajas mínimas en los dos estados
En Alaska, con el 75 % del voto escrutado, la demócrata Mary Peltola reúne el 48,2 % de los sufragios frente al 47,9 % del senador republicano Dan Sullivan, que busca la reelección. La ventaja de Peltola es de poco más de 600 votos, un margen mínimo en un estado donde la última victoria de un demócrata en una elección al Senado se produjo en 2008.
En Misisipi, con el 97 % del voto ya contado, el demócrata Scott Colom obtiene el 49,1 % frente al 48,8 % de la senadora republicana Cindy Hyde-Smith, que también aspira a renovar su mandato. Colom mantiene una ventaja de unos 2.500 votos, insuficiente por ahora para proyectar un vencedor. Si gana, se convertiría en el primer senador afroamericano por Misisipi en 145 años.
Por qué tarda tanto el escrutinio
En ambos estados, la demora en el escrutinio responde a la necesidad de verificar los votos por correo antes de incorporarlos al recuento. En Alaska se suman además las dificultades logísticas para reunir los resultados de comunidades muy remotas, repartidas por un territorio enorme y con conexiones limitadas, lo que históricamente convierte a su conteo en uno de los más lentos del país.
El cierre de estas dos carreras definirá el tamaño real de la mayoría demócrata en el Senado para los próximos dos años. Ese margen será clave en las batallas que ya se anuncian en Washington, desde la confirmación de nominados hasta la agenda legislativa, en un Congreso donde los votantes hispanos se volcaron con los demócratas en las intermedias y la oposición ya promete bloquear los nominados de Trump a la Corte Suprema. Por ahora, ni Alaska ni Misisipi tienen ganador declarado, y el país sigue contando votos.