Un ciberataque a refrigeradores golpeó este lunes 2 de noviembre a decenas de comercios en Bélgica.
Un ciberataque a refrigeradores golpeó este lunes 2 de noviembre a decenas de comercios en Bélgica. El ataque disparó las temperaturas de los sistemas de refrigeración de supermercados de cadenas como Carrefour y de una tienda de Ikea, según confirmaron las propias empresas a la agencia AFP, y obligó a vaciar neveras y congeladores en varios establecimientos del país.
El incidente afectó también a las cadenas Intermarché y Colruyt, que reportaron problemas técnicos en algunos de sus locales, y medios belgas informaron de afectaciones en tiendas de Delhaize. En Suecia, las cadenas Ica y Coop reportaron el mismo fenómeno durante la madrugada: un fuerte aumento de las temperaturas en sus refrigeradores y congeladores que estropeó parte de sus productos.
Ciberataque a refrigeradores: 15 tiendas de Carrefour y una de Ikea
El portavoz de Carrefour en Bélgica, Mich Vergauwen, explicó que el impacto dentro de su red fue «muy limitado»: el ataque alcanzó a 15 de los 700 locales que el grupo tiene en el país, y ni siquiera a todos los refrigeradores de esas tiendas. «Es un ciberataque. No hay otra razón», aseguró el vocero al describir la subida repentina de las temperaturas.
En el caso de Ikea, una portavoz de la cadena en Bélgica indicó que el ataque afectó a su tienda de Mons, en el suroeste del país, donde la temperatura de los congeladores subió súbitamente a primera hora del lunes. Es la única tienda de Ikea alcanzada «porque usa un proveedor distinto a las otras» presentes en Bélgica, precisó la empresa.
Intermarché cifró en 15 sus locales con problemas en los sistemas de refrigeración, aunque su portavoz matizó que «en algunos casos solo implicó a un refrigerador, con lo que el impacto ha sido bastante limitado». Colruyt, por su parte, reportó cinco locales afectados. Ninguna de estas dos cadenas atribuyó públicamente el fallo a un ciberataque.
Neveras vacías en Boortmeerbeek
La escena más visible del ataque se vio en una tienda de la cadena Delhaize en Boortmeerbeek, al noreste de Bruselas, donde un corresponsal de la AFP encontró los refrigeradores y congeladores vacíos. Un cartel avisaba a los clientes: «Debido a los ciberataques, no habrá productos en los estantes refrigerados ni congelados».
Cuando un sistema de refrigeración pierde el frío, los alimentos frescos y congelados que estuvieron fuera de la temperatura segura deben retirarse y desecharse, aunque el equipo se recupere después. Por eso este tipo de sabotaje, que no roba datos ni pide un rescate visible, golpea directamente el inventario de cada tienda afectada y genera pérdidas en productos que ya no pueden venderse.
El segundo ataque de este tipo en Europa en un mes
Lo ocurrido en Bélgica no es un hecho aislado. Según la AFP, se trata del segundo incidente de este tipo en Europa en un mes: a mediados de octubre, un ataque similar afectó a cientos de supermercados en Francia, que se vieron forzados a desechar enormes cantidades de productos frescos y congelados.
Que el mismo patrón se repita el mismo lunes en Bélgica y en Suecia refuerza la hipótesis de un ataque coordinado contra los sistemas que controlan la refrigeración comercial, un equipamiento cada vez más conectado y gestionado a distancia por proveedores comunes. Las empresas afectadas no detallaron en sus primeras declaraciones cómo se produjo el acceso a los sistemas ni quién está detrás del sabotaje.
Un blanco nuevo para los ciberataques
Los ataques informáticos contra el comercio minorista solían concentrarse en las cajas, los pagos con tarjeta y los datos de los clientes. Este caso muestra un blanco distinto: la infraestructura física de las tiendas. Manipular la temperatura de neveras y congeladores basta para vaciar los estantes refrigerados de un supermercado en pocas horas, sin tocar una sola caja registradora.
Las cadenas afectadas trabajaban este lunes en normalizar el servicio en los locales alcanzados, mientras los equipos técnicos revisaban los sistemas de control de refrigeración. La dimensión final del daño —cuántos productos se perdieron y cuántos locales estuvieron sin mercancía refrigerada— se conocerá cuando las empresas completen el balance del incidente.
Con información de France 24 y la AFP.