Cinco encapuchados detuvieron el bus Concorde Bogotá–Cúcuta en el páramo del Almorzadero, bajaron a los pasajeros y lo incendiaron.
Un bus quemado en Santander encendió las alarmas este sábado en una de las rutas más transitadas del oriente colombiano. El vehículo, de la empresa Concorde y con número interno 5275, cubría el trayecto entre Bogotá y Cúcuta cuando hombres armados lo interceptaron en el páramo del Almorzadero, en el tramo que comunica a Cerrito, Santander, con Chitagá, Norte de Santander. Los pasajeros fueron obligados a bajar antes de que el automotor fuera incendiado.
Según la información preliminar conocida hasta ahora, el ataque se registró en el kilómetro 87 de la Troncal del Norte. Cinco hombres encapuchados obligaron al conductor a detener la marcha, hicieron descender a todos los ocupantes y después le prendieron fuego al bus, un vehículo nuevo afiliado a la empresa de transportes Concorde.
Bus quemado en Santander: lo que se sabe hasta ahora
- El vehículo: bus nuevo de la empresa Concorde, número interno 5275, en la ruta Bogotá–Cúcuta.
- El lugar: kilómetro 87 de la vía Cerrito–Chitagá, en el páramo del Almorzadero.
- Los atacantes: cinco hombres encapuchados, según las versiones iniciales.
- Heridos: hasta el momento no se reportan personas lesionadas.
- La vía: cierre total de la Troncal del Norte, sin ruta alterna habilitada.
El mayor Douglas Arenas, director de Seguridad y Convivencia de Santander, entregó detalles de lo ocurrido en entrevista con el medio regional Canal TRO. El funcionario indicó que, hasta el momento de su reporte, no se tenía información de personas heridas por este hecho, aunque la situación generó preocupación por las condiciones de seguridad en este corredor estratégico del departamento.
Las autoridades apuntan al ELN y piden una respuesta rápida
Arenas señaló que el páramo del Almorzadero es un punto estratégico por su ubicación y por la conexión entre varios departamentos. «Ese punto entre Málaga y el Cerrito sobre el páramo del Almorzadero es un punto estratégico tanto para economías lícitas como para economías ilícitas», manifestó, y agregó que los presuntos responsables serían integrantes del ELN, que aprovechan la zona limítrofe con Arauca y Norte de Santander para entrar al departamento y retornar rápidamente a los territorios vecinos.
Tras conocer lo ocurrido, las autoridades departamentales solicitaron una respuesta rápida de la Fuerza Pública para identificar y capturar a los responsables del ataque. «No podemos permitir que estos bandidos sigan intimidando a la población civil», afirmó el funcionario, quien también hizo un llamado a la ciudadanía para que denuncie cualquier información que contribuya a las investigaciones. La autoría, sin embargo, aún debe ser establecida formalmente por las autoridades.
La Troncal del Norte quedó cerrada y sin ruta alterna
El Instituto Nacional de Vías (Invías) informó que continúa el cierre total de la Troncal del Norte, en la vía Cerrito–Cúcuta, a la altura del PR 58+0300, en la salida del municipio de Cerrito. La entidad indicó que su personal realiza trabajos para habilitar el paso vehicular lo antes posible y advirtió que no hay una ruta alterna habilitada para los usuarios de este corredor, por lo que recomendó consultar las actualizaciones oficiales sobre la reapertura.
No es la primera vez que este corredor sufre un ataque de este tipo: en mayo pasado, otro bus de la misma empresa fue incinerado en el mismo páramo y las autoridades también señalaron entonces al ELN, en una seguidilla de hechos que mantiene en alerta a transportadores y viajeros de la región. La violencia contra el transporte público en Colombia ha tenido episodios recientes en otras regiones, como el atentado en Jamundí que dejó muerto a un escolta y el asesinato de la lideresa social Lucero Ramírez en Soacha, mientras en Santander las autoridades capturaron esta semana a alias «Julito», señalado de 20 hechos violentos en el área de Bucaramanga.
Por qué importa: la vía Bogotá–Cúcuta es el corredor que conecta a la capital con la frontera venezolana en Norte de Santander, por donde a diario se mueven viajeros, comerciantes y migrantes entre ambos países. Que un bus de pasajeros pueda ser detenido e incendiado a plena luz del día, con sus ocupantes obligados a bajar en mitad del páramo, golpea directamente la seguridad de esa ruta binacional y vuelve a poner en cuestión el control del Estado sobre uno de los pasos terrestres más sensibles de Colombia.
Con información de Noticias Caracol.