El asesinato de Lucero Ramírez conmocionó este viernes a Soacha, en Cundinamarca. La lideresa social, expresidenta de la Junta de Acción Comunal (JAC) del barrio Villa Sandra, en la comuna 4, fue atacada con arma de fuego en vía pública, en el mismo sector donde vivía y trabajaba por su comunidad. La Policía Metropolitana confirmó el homicidio y desplegó sus capacidades de investigación e inteligencia para esclarecer lo ocurrido.
Asesinato de Lucero Ramírez: un ataque en plena vía pública de Villa Sandra
El crimen ocurrió hacia las 5:30 de la tarde de este viernes 16 de octubre en el barrio Villa Sandra, en la zona de Altos de Cazucá, un sector de la comuna 4 que limita con la localidad bogotana de Ciudad Bolívar. Hasta el momento las autoridades no han entregado detalles sobre las circunstancias exactas del ataque ni sobre los responsables, y la investigación continúa para establecer cómo se ejecutó el homicidio y quiénes participaron en él.
Vecinos del sector han relatado a medios locales que la lideresa venía recibiendo amenazas e intimidaciones de bandas de la zona y que días antes le habrían incendiado un predio a su nombre. Esa versión está siendo verificada por las autoridades como una de las hipótesis del ataque, mientras los investigadores recogen testimonios y material de la zona.
Lo que se sabe hasta ahora
La víctima: Lucero Ramírez Molina, lideresa social y expresidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio Villa Sandra, en la comuna 4 de Soacha.
El hecho: fue atacada con arma de fuego en vía pública la tarde de este viernes 16 de octubre, hacia las 5:30 p. m., en su propio barrio.
La recompensa: la Alcaldía de Soacha y la Policía ofrecen hasta $50 millones por información que permita identificar y capturar a los responsables.
La investigación: la Policía Metropolitana de Soacha desplegó equipos de investigación e inteligencia; aún no hay capturas ni una hipótesis oficial confirmada.
El pronunciamiento: el alcalde Julián Sánchez Perico ordenó adelantar todas las investigaciones y expresó su solidaridad con la familia y la comunidad.
«Este crimen no puede quedar en la impunidad»
La Alcaldía de Soacha confirmó que Ramírez Molina había ejercido como presidenta de la JAC de Villa Sandra y era una lideresa reconocida en toda la ciudad. El alcalde Julián Sánchez Perico aseguró que ordenó a las autoridades esclarecer el crimen y dar con los responsables, y la administración municipal expresó su solidaridad con los familiares, allegados y habitantes del sector. La Policía, por su parte, anunció que trabaja de manera conjunta con las autoridades locales y pidió a la ciudadanía suministrar cualquier información por los canales oficiales.
El concejal Hernán Soto también lamentó públicamente la muerte de la lideresa, a la que describió como una mujer frentera y noble que entregó su vida por el bienestar de la comuna 4 y de su barrio. Ese reconocimiento coincide con la trayectoria que la propia comunidad le atribuye: en mayo de 2024, Ramírez fue una de las voces escogidas para hablar ante el Gobierno nacional en un encuentro en el que pidió, entre otras cosas, pavimentar Altos de Cazucá, construir el cable aéreo que conecte la zona alta con la estación Terreros de TransMilenio y no abandonar a los adultos mayores ni a los corregimientos del municipio.
Por qué importa
El asesinato de Lucero Ramírez vuelve a poner sobre la mesa la violencia que enfrentan los líderes sociales en Colombia, personas que en barrios como Villa Sandra hacen el trabajo que muchas veces no llega desde el Estado: gestionar obras, defender a los vecinos y denunciar a las bandas. Soacha, además, es una de las ciudades que más población desplazada y migrante recibe en el país, incluida una amplia comunidad venezolana, y la comuna 4 es uno de sus territorios más vulnerables. Que a su lideresa la hayan matado en plena calle, a plena tarde, es un golpe directo a esa red comunitaria. La recompensa de $50 millones y la presión pública serán ahora la prueba de si este crimen se esclarece o se suma a la larga lista de homicidios de líderes que quedan sin responsables. — Alex Acosta