Becky Jones recibió a los 21 años un diagnóstico de tumor cerebral terminal, acompañado de la previsión de que le quedaban pocos meses de vida.
El diagnóstico la llevó a someterse a quimioterapia durante 11 años. Según los reportes, el tratamiento le provocaba malestar frecuente, le impedía participar en eventos familiares y truncó su carrera profesional.
Más de una década después del inicio del tratamiento, Jones descubrió que nunca había tenido cáncer.
Becky Jones forma parte de un grupo de más de 40 personas que emprendieron acciones legales contra la junta directiva de un hospital del centro de Inglaterra, en el Reino Unido.


