El Banco de México recortó este jueves 5 de noviembre su tasa de interés de referencia en 25 puntos base, para ubicarla en 6,25 %.
El Banco de México recortó este jueves 5 de noviembre su tasa de interés de referencia en 25 puntos base, para ubicarla en 6,25 %, ante las perspectivas inflacionarias y las menores presiones sobre la economía. La decisión, reportada por la agencia AFP, sorprendió a los mercados porque la propia institución había dado por concluido su ciclo de recortes apenas unos meses atrás.
En julio pasado, cuando aplicó una disminución semejante, el banco central anunció que concluía el ciclo de bajas iniciado en 2024. Después mantuvo sin cambios la tasa en 6,50 % durante agosto y septiembre, por lo que el movimiento de este jueves reabre una etapa que se daba por cerrada y abarata el costo del crédito en la segunda economía más grande de América Latina, solo por detrás de Brasil.
Por qué bajó la tasa de interés en México
La junta de gobierno del banco central consideró que «actualmente no se perciben presiones de demanda en la economía y que el grado de restricción monetaria implementado aún sigue operando», según detalló en su comunicado. En otras palabras, aun con el recorte, la política monetaria sigue siendo restrictiva y deja margen para estimular la actividad sin perder de vista la inflación.
El contexto de crecimiento acompaña la decisión: la economía mexicana registró en el tercer trimestre de 2026 su mayor crecimiento en tres años, a una tasa anual de 3,2 %. Una disminución de la tasa abarata el crédito para empresas y hogares y tiende a dinamizar el consumo y la inversión, un efecto que las autoridades buscan reforzar en el tramo final del año.
La tasa se mantendrá en 6,25 % «por un tiempo prolongado»
La institución señaló además su determinación de mantener la tasa de 6,25 % «por un tiempo prolongado», con el fin de apoyar la meta de inflación de 3 %, con un margen de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo. En octubre, la inflación en México se ubicó en 3,45 %, aunque las expectativas para el cierre de 2026 apuntan a una ligera alza.
El contraste regional es marcado: mientras México vuelve a bajar el costo del dinero, Brasil frenó los recortes y mantuvo su tasa Selic en 13,75 %, más del doble de la mexicana, lo que muestra las distintas velocidades con las que los bancos centrales de la región enfrentan la inflación y el crecimiento.
El frente externo: crecimiento mundial e incertidumbre
Sobre el panorama internacional, el informe del banco central destacó que la economía mundial se expandió en el tercer trimestre del año «a un ritmo ligeramente menor» y que persiste la «incertidumbre» por el conflicto en Medio Oriente y sus repercusiones sobre los precios de la energía y las cadenas de suministro.
Para los mexicanos, el efecto práctico del recorte se sentirá de forma gradual en los créditos bancarios, las tarjetas y los financiamientos empresariales, cuyos costos suelen ajustarse con rezago respecto a la tasa de referencia. También será una referencia para los mercados de la región, atentos a si otros bancos centrales siguen la misma ruta en sus próximas reuniones, en un cierre de año en el que México combina agenda económica y de seguridad bajo el escrutinio internacional.
Los analistas seguirán ahora dos señales: la evolución de la inflación en noviembre y cualquier indicio de la junta de gobierno sobre la duración exacta de ese «tiempo prolongado» en 6,25 %. Si la inflación se mantiene cerca de la meta y el crecimiento conserva el ritmo del tercer trimestre, el banco central ganará espacio para sostener su postura sin nuevos movimientos bruscos en el arranque de 2027.