El ataque hutí Adén de este jueves golpeó el corazón del gobierno yemení reconocido internacionalmente. Varios misiles lanzados por los rebeldes hutíes impactaron el complejo del Palacio Presidencial Al-Maashiq, en la ciudad sureña de Adén…
El ataque hutí Adén de este jueves golpeó el corazón del gobierno yemení reconocido internacionalmente. Varios misiles lanzados por los rebeldes hutíes impactaron el complejo del Palacio Presidencial Al-Maashiq, en la ciudad sureña de Adén, y mataron a dos guardias de la escolta del primer ministro, Shaya Al-Zindani, quien resultó ileso junto a los miembros de su gabinete.
El ministro de Información, Moammar al-Eryani, confirmó que el primer ministro y los funcionarios que se encontraban en el complejo están a salvo. Testigos en la ciudad contaron que se escucharon fuertes explosiones en los alrededores del palacio y que columnas de humo se elevaron sobre el distrito de Maashiq, donde se levanta la sede gubernamental.
Ataque hutí Adén: cinco misiles contra el palacio Al-Maashiq
De acuerdo con el gobierno yemení, los hutíes lanzaron cinco misiles contra el complejo presidencial, en un ataque que también incluyó drones según las primeras versiones oficiales. Una fuente militar citada por agencias internacionales habló de cuatro misiles balísticos, una diferencia de conteo habitual en las primeras horas de este tipo de ofensivas, cuando todavía se evalúan los daños dentro del recinto.
Adén funciona como capital provisional de Yemen y sede del gobierno respaldado por la coalición militar que lidera Arabia Saudita. Es la primera vez en la actual fase del conflicto que los hutíes, alineados con Irán, golpean directamente el palacio de Al-Maashiq.
Lo que dicen los hutíes
El grupo reivindicó el ataque a través de sus canales oficiales. Su portavoz militar, Yahya Saree, sostuvo que el objetivo fue un supuesto cuartel general de operaciones militares dirigido por oficiales saudíes dentro del complejo, además de depósitos de armas, y lo enmarcó en la política declarada del movimiento de atacar las concentraciones militares saudíes dondequiera que se encuentren.
El bombardeo llegó menos de una hora después de que los hutíes reiteraran sus advertencias de que el espacio aéreo y los aeropuertos de Arabia Saudita no son seguros, en respuesta a los ataques saudíes contra posiciones rebeldes en Yemen. Esas afirmaciones no pudieron ser verificadas de forma independiente.
Lo que se sabe hasta ahora
Los combates entre los hutíes y las fuerzas respaldadas por Arabia Saudita se reanudaron el mes pasado, tras un período de relativa contención, y la ofensiva de este jueves marca el salto más grave de esa escalada: de los enfrentamientos en el frente y los ataques contra infraestructura se pasó a un golpe directo contra la sede del gobierno.
Las organizaciones humanitarias que operan en Yemen han advertido que las condiciones de la población se deterioran rápidamente con la reanudación de las hostilidades, en un país que ya arrastra una de las crisis humanitarias más severas del mundo, con millones de personas dependientes de la ayuda externa.
Por qué importa
El ataque hutí Adén no es un episodio aislado: Yemen es uno de los frentes de la guerra regional más amplia que enfrenta a Irán y sus aliados con Arabia Saudita, Estados Unidos e Israel. Un misil que alcanza el palacio presidencial de la capital provisional pone a prueba las defensas aéreas saudíes, eleva el riesgo de represalias a gran escala y amenaza con desbordar el conflicto hacia las rutas marítimas del mar Rojo, por donde pasa una parte clave del comercio mundial.
Por ahora, el saldo confirmado es de dos guardias muertos y un gobierno que salió ileso pero golpeado en su propio palacio. Lo que ocurra en las próximas horas —una represalia saudí o una contención diplomática— definirá si este jueves fue un aviso o el inicio de una nueva etapa de la guerra.