El arco de Trump recibió este jueves la aprobación definitiva de la Comisión de Planificación de la Capital Nacional (NCPC), que votó 8 a favor y 4 en contra, alrededor de las 10:29 de la noche, tras una maratónica audiencia pública de más de ocho horas. La decisión despeja el camino para iniciar la construcción del monumento de 76,2 metros de altura (250 pies) en Memorial Circle, junto al puente Arlington Memorial de Washington, aunque casi con seguridad abrirá una nueva ronda de disputas legales.
Durante la jornada, más de 120 ciudadanos, muchos de ellos veteranos, pidieron al panel bloquear el proyecto predilecto del presidente Donald Trump. Los opositores denunciaron que la estructura es un proyecto de vanidad personal y objetaron que su planificación nunca contó con la aprobación del Congreso, como exige la Ley de Obras Conmemorativas para los nuevos monumentos en la capital.
El arco de Trump, listo para construirse de inmediato
El Gobierno ha dicho que la construcción podría comenzar inmediatamente después de la votación final, y Trump ha declarado que su objetivo es completar el arco antes de dejar el cargo, dentro de dos años. La Casa Blanca quiere avanzar antes de que el nuevo Congreso, controlado por los demócratas tras las elecciones de mitad de periodo, asuma sus funciones en enero. La comisión que aprobó el proyecto está integrada mayoritariamente por partidarios nombrados por el propio presidente, y su presidente había anunciado antes de la reunión que votaría a favor, calificando la obra de «gestión histórica».
El monumento, coronado por estatuas doradas y concebido para conmemorar el aniversario 250 de la nación, se levantaría frente al Cementerio Nacional de Arlington, sobre el eje visual que une el Monumento a Lincoln con Arlington House. Sus detractores sostienen que la escala de la estructura alterará esa línea histórica y romperá la solemnidad de los funerales militares. «Esta abominación monumental nacida del ego de un solo hombre falta al respeto a todos los militares allí enterrados», declaró el representante demócrata Don Beyer, cuyo distrito abarca el cementerio, durante una protesta de veteranos celebrada el jueves por la mañana.
La batalla legal que viene
La jueza de distrito Tanya Chutkan, que supervisa las demandas de veteranos y defensores de la preservación histórica contra el proyecto, ordenó este miércoles que se le notifique cualquier decisión de la comisión en un plazo máximo de una hora, y que la administración avise con 30 minutos de antelación antes de emprender cualquier acción relacionada con la construcción. Esa orden no impide por sí sola el inicio de las obras, por lo que los opositores preparan nuevas acciones para frenarlas.
Los planos finales aprobados este jueves no incluían los componentes militares que Trump ha descrito para el arco —un complejo para almacenar drones y municiones—, aunque funcionarios de la administración han señalado que esos elementos no requerirían modificaciones estructurales. Cuando el presidente presentó las primeras maquetas en octubre de 2025 y un periodista le preguntó a quién estaba dedicado el arco, Trump se señaló a sí mismo y respondió: «A mí». Después afirmó que conmemoraría el 250 aniversario del país, el espíritu estadounidense y a las fuerzas armadas.
El arco es la pieza más visible del intento de Trump de transformar el paisaje de Washington, que incluye también el nuevo salón de trofeos en el Despacho Oval y el salón de baile de la Casa Blanca. La aprobación llega, además, dos días después de la derrota electoral de su partido en los comicios de mitad de periodo, un contexto que sigue moviendo la política estadounidense, como se vio también en la reaparición de Flávio Bolsonaro en la CPAC de Florida.