Antonio Banderas, reconocida estrella internacional, se ha visto obligado a derribar la casa que tenía en Marbella, La Gaviota, después de años de pleitos con el Ayuntamiento.
La propiedad, construida en 1995, era una vivienda ilegal de la época de Jesús Gil, cuando el urbanismo en Marbella fue objeto de más de una irregularidad. La licencia de construcción no cumplía con la legalidad.
El actor malagueño Antonio Banderas ha derribado la casa que compró en Marbella (Málaga) a mediados de los 90 a los herederos de la fallecida periodista Encarna Sánchez, donde vivió parte de su matrimonio con Melanie Griffith, tras años de litigios legales para conservarla. pic.twitter.com/PcplURcE6g
— EFE Andalucía (@EFE_Andalucia) July 17, 2024 La propiedad en Marbella
Banderas compró la casa a la fallecida locutora de radio Encarna Sánchez y en ella vivió momentos muy felices de su vida, como el nacimiento de su hija Stella del Carmen. También fue testigo de algunos desencuentros durante su matrimonio con Melanie Griffith.
Sin embargo, la propiedad ubicada frente a la playa de Los Monteros ha sido fuente de problemas para el actor prácticamente desde el principio debido a la cuestión de la licencia.
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Una primera sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía en 2003 dejó sin efecto el permiso municipal de obras de 1995, ya que La Gaviota se había construido sobre una parcela calificada como «equipamiento sanitario» y además invadía la zona de dominio público marítimo terrestre.
A pesar de los múltiples recursos presentados por Banderas a lo largo de los años, el alto tribunal andaluz no ha revocado la sentencia que instaba al actor a demoler un ala de la vivienda.
En 2013, con la intención de regularizar la situación, Banderas cedió al ayuntamiento de Marbella parte de la parcela sobre la que se ubicaba el chalé. Sin embargo, en 2015 el Supremo invalidó el Plan General de Ordenación Urbana marbellí y con él la posibilidad de regular la situación de la casa.
Finalmente, la que fuera la casa de Encarna Sánchez ha desaparecido y pasará a ser un recuerdo más de la agitada historia urbanística de Marbella.


