Rayce Ogdahl, un adolescente de 16 años, protagonizó un insólito incidente al ser electrocutado por su propio crucifijo al entrar en contacto con una regleta eléctrica caliente en su casa en Yukon, Oklahoma.
El joven sufrió graves quemaduras en el cuello como consecuencia de este accidente que pudo haber tenido un desenlace trágico.
Según relató su madre, Danielle Davis, todo ocurrió en cuestión de segundos, provocando chispas y dejando el cuello de Rayce cubierto de cicatrices. El incidente sucedió el pasado 30 de abril mientras el adolescente dormía, despertando a la familia con sus gritos de dolor.
Davis compartió que inicialmente pensó que era por algún problema con videojuegos, pero al ver las quemaduras comprendió la gravedad de la situación.
El crucifijo del joven había rozado una clavija expuesta de un enchufe, causando la descarga eléctrica. A pesar de la intensidad del dolor y el pánico momentáneo, Rayce mantuvo la lucidez y alertó a su familia sobre lo sucedido. Las marcas de quemaduras fueron evidentes en su cuello y manos, esta última afectada al intentar liberarse del cable caliente que se había fundido con parte de su cadena.
La madre describió el olor insoportable que invadió la casa, un recordatorio constante de la tragedia evitada por poco. Rayce fue atendido en el Centro Médico Integris Baptist en Oklahoma por quemaduras de segundo, tercer y cuarto grado, además de cicatrices significativas extendidas desde la barbilla hasta la clavícula.


