Un grupo de activistas se ha unido para mostrar su apoyo a los cubanos que salieron a protestar el pasado domingo en varias ciudades de Cuba. La mayoría de los manifestantes reclamaba alimentos y libertad, en un momento en que la isla atraviesa una severa crisis económica.
Los activistas se reunieron frente a la embajada de Cuba en Washington para expresar su solidaridad con los cubanos que protestaban en ciudades del oriente del país, incluyendo Santiago de Cuba, la segunda ciudad más importante de la isla. También se produjeron manifestaciones en el municipio de Bayamo, en la provincia de Granma.
Durante las protestas, que son inusuales en Cuba, decenas de personas exigieron “corriente y comida”, y algunos gritaban “patria y vida”. La isla está atravesando una severa crisis, caracterizada por altos precios de alimentos y productos básicos, así como apagones de hasta 18 horas en casi todo el país debido a la falta de combustible en las termoeléctricas.
El gobierno de Cuba ha culpado a enemigos externos de alentar las protestas y el presidente Miguel Díaz-Canel ha instado a “un ambiente de tranquilidad y paz”. Sin embargo, las protestas en Cuba han surgido con mayor frecuencia en los últimos años a medida que la crisis económica azota a la isla.
A pesar de que la constitución del país de 2019 otorga a los cubanos el derecho a protestar, una ley que defina más específicamente ese derecho está estancada en la legislatura. La embajada estadounidense ha pedido al gobierno cubano que respete las libertades y derechos de los manifestantes.
Algunos congresistas de Estados Unidos también han mostrado su solidaridad con las personas que protestaron en Cuba el fin de semana. “Estoy tan inspirada por los valientes manifestantes de Santiago (de Cuba), que exigen no solamente electricidad y alimentos adecuados, sino libertad y el cese de los abusos brutales del régimen gobernante”, declaró Debbie Wasserman-Schultz, demócrata de la Florida.

