En la mañana del miércoles 26 de junio, una avioneta de matrícula HJ-097 perteneciente a la empresa Corioco se estrelló en una zona rural del municipio de Juan de Acosta, Atlántico, dejando a dos personas fallecidas.
El accidente ocurrió cerca de la vía a Santa Verónica, en inmediaciones del parador turístico «Sombrero Vueltiao». Según testigos, el piloto había solicitado regresar debido al mal clima, pero momentos después la aeronave se precipitó en una zona boscosa conocida como Vuelta Brava, en la finca Santa Rosa.
Las víctimas fatales fueron identificadas como Óscar Hernán Marín Martínez, de 52 años, quien era el piloto, y Diego Andrés García Cortés, de 42 años, quien lo acompañaba. Ambos quedaron atrapados dentro de los restos de la avioneta, dificultando su rescate debido a una tormenta eléctrica posterior al accidente.
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Daniel Márquez, quien llegó al lugar del siniestro, relató el dramático momento: «Uno alcanzó a pedir auxilio, pedía que lo ayudaran, pero no podíamos acceder porque teníamos miedo de que el tanque explotara».
Según las primeras hipótesis, la aeronave habría sufrido una falla mecánica y chocado contra un árbol antes de caer. La Dirección Técnica de Investigación de Accidentes de la Aeronáutica Civil inició las investigaciones para determinar las causas del accidente.
Cabe destacar que Marín Martínez había sobrevivido a otro accidente aéreo en 2021, mientras piloteaba una aeronave en inmediaciones del municipio de Copacabana, Antioquia.


