La Unión Europea (UE) ha respondido con firmeza este viernes 14 de febrero de 2025, a la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles recíprocos en su comercio exterior, calificando la medida como «en la dirección equivocada». Esta advertencia se produce tras el anuncio de Trump de que aplicará aranceles equivalentes a los que otros países imponen a los productos estadounidenses, lo que ha encendido las alarmas sobre una posible guerra comercial global.
La Unión Europea sobre los nuevos aranceles de Trump
La Comisión Europea, encargada de coordinar la política comercial de los 27 países miembros de la UE, emitió un comunicado alertando que el bloque «reaccionará con firmeza e inmediatamente contra las barreras injustificadas al comercio libre y justo, incluso cuando los aranceles se usan para desafiar políticas legales y no discriminatorias». Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ya había asegurado que los aranceles del 25% impuestos por Trump a las importaciones de acero y aluminio «no quedarán sin respuesta».
La UE defiende que «mantiene algunos de los aranceles más bajos del mundo y no ve justificación para aumentar los estadounidenses en sus exportaciones», señalando que la imposición de aranceles recíprocos no está justificada.
El anuncio de los «aranceles recíprocos» de Trump implica que EE.UU. impondrá a los productos extranjeros una tasa equivalente a la que sus países de origen aplican a las exportaciones de Estados Unidos. Según Trump, el objetivo es restablecer la equidad en el comercio internacional y equilibrar el terreno de juego para su país. Sin embargo, Trump interpreta los obstáculos estructurales, regulatorios e incluso fiscales como aranceles. En particular, quiere imponer a la Unión Europea aranceles como respuesta al impuesto sobre el valor añadido (IVA) que se aplica a todos los productos y que Washington interpreta como una barrera comercial.
Cada nación enfrentará aranceles personalizados. El futuro secretario de Comercio designado por Trump, Howard Lutnick, ha indicado que cada país será tratado de manera individual en lo que respecta a las nuevas políticas comerciales.
El sector automotriz europeo podría afrontar un aumento significativo en sus tarifas. Actualmente, Washington aplica un arancel del 2,5% a los vehículos importados, pero esta cifra podría elevarse al 27%. La Casa Blanca también señaló al sector del marisco europeo, al explicar que la UE «prohíbe» las importaciones desde 48 de los 50 estados de EE.UU.
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El impacto de estos nuevos aranceles no solo recaerá en países ajenos, sino también en la propia economía estadounidense. La aplicación de tarifas más altas encarecerá productos esenciales para la industria y el consumo interno, elevando los costes de producción y reduciendo la competitividad de las empresas. Además, los analistas creen que los consumidores podrían enfrentar precios más altos en bienes como automóviles, medicamentos y productos alimentarios, lo que supondría al final un aumento en la inflación.
Durante su primer mandato (2017-2021), Trump aplicó impuestos aduaneros de 25% en el acero y 10% en aluminio. En respuesta, los europeos adoptaron represalias muy específicas, centradas en el bourbon y en las motocicletas Harley-Davidson. La UE, Canadá y México tienen medidas de represalia listas para infligir dolor económico a Estados Unidos en respuesta a las acciones de Trump.


