El presunto testaferro de Zapatero recibió 181.037 euros de una empresa venezolana controlada por la estatal Corpoelec semanas antes de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, en las que el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero actuó como observador y avalista de los comicios. Así lo revela una investigación del medio español The Objective, basada en informes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional y en la declaración del propio empresario ante la Audiencia Nacional.
Lo que se sabe hasta ahora
La empresa venezolana Turboven, controlada por Corpoelec, pagó 181.037 euros el 24 de abril de 2024 por un supuesto «asesoramiento».
El dinero llegó a sociedades de Julio Martínez, señalado por la UDEF como presunto testaferro de Zapatero.
Esas sociedades movieron en total alrededor de 1,3 millones de euros, según los investigadores.
Martínez declaró el 19 de octubre ante la Audiencia Nacional y no pudo explicar qué trabajo hizo para la firma venezolana.
El pago se produjo cuando Zapatero ya había sido invitado como observador de las elecciones venezolanas de 2024.
El testaferro de Zapatero y un pago que llegó desde Aragua
Además, la investigación precisa quién pagó. Se trata de Turboven, una sociedad asentada en el estado Aragua, aunque opera fiscalmente desde las Islas Caimán, dedicada a la comercialización de energía generada por gas y controlada por la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec). Es decir, en el momento de la transferencia la compañía estaba bajo control directo del Gobierno venezolano, como comprobó The Objective y recoge El Pitazo en su reseña de la investigación.
En concreto, el propio Julio Martínez dijo a la Fiscalía que el pago lo hizo una compañía de Venezuela. La UDEF plasmó en febrero, en el informe sobre el entramado societario de Martínez, la existencia de una serie de pagos sospechosos recibidos desde el extranjero por la empresa Análisis Relevante. Meses después, en julio, un segundo informe calificó ese pago de 181.037 euros a Nez Asesores, administrada por el mismo Martínez, como una «operación de cobro de divisas transfronteriza».
Para los investigadores, ese circuito es la pieza que conecta al testaferro de Zapatero con el dinero de una empresa pública venezolana: la UDEF sostiene que el testaferro de Zapatero canalizaba fondos del extranjero a través de sociedades sin actividad real, con contratos e informes que la propia investigación califica de ficticios. La trayectoria del expresidente, dos veces jefe del Gobierno español, puede repasarse en su biografía pública.
«Yo personalmente no le veo sentido», le dijo la fiscal
De hecho, el empresario, que colabora con la justicia española, fue preguntado por esta transferencia en su declaración ante la Audiencia Nacional del pasado 19 de octubre. Ante el juez y la Fiscalía relató que la empresa venezolana lo había contratado porque tenía un problema con el Gobierno de su país. Sin embargo, no pudo explicar cuál fue su labor allí ni si implicó a Zapatero de algún modo, según la transcripción completa del interrogatorio a la que tuvo acceso el periódico español.
«¿Por qué no acuden a Venezuela a un despacho de abogados o de economistas? Y acuden a usted, que está en España […]. Yo personalmente no le veo sentido, a ver si usted me lo explica», le contestó la fiscal a Martínez durante ese interrogatorio. Además, los investigadores consideran que la firma de Martínez recurría a «documentación ficticia (contratos, facturas, informes)» y canalizaba todos los «fondos obtenidos a través de sociedades sin actividad real», un entramado que movió entre sus cuentas alrededor de 1,3 millones de euros.
Un pago fechado en plena ruta hacia las elecciones de 2024
Sin embargo, la clave política del caso está en la fecha. La empresa venezolana pagó por los servicios del presunto testaferro de Zapatero el 24 de abril de 2024, cuando el expresidente ya había sido invitado por la administración de Nicolás Maduro y por el Consejo Nacional Electoral como observador y avalista de las elecciones presidenciales de ese año.
En esos meses, Rodríguez Zapatero desempeñó un papel destacado en la preparación de los comicios del 28 de julio de 2024, en los que Maduro se autoproclamó vencedor frente a Edmundo González Urrutia, el candidato respaldado por María Corina Machado, a pesar de que las actas en poder de la oposición mostraban lo contrario. Además, los resultados fueron cuestionados por la oposición venezolana y por una decena de países.
Por eso la revelación importa más allá de España: un pago de una empresa eléctrica estatal venezolana al entorno del principal avalista internacional de aquellas elecciones refuerza las preguntas sobre la independencia de esa observación y sobre el uso de empresas públicas del país para mover dinero en el extranjero. La investigación judicial en España sigue abierta y Martínez colabora con la justicia, por lo que el destino completo de esos fondos y el papel exacto de cada sociedad del entramado quedan ahora en manos de la Audiencia Nacional.