El gobierno del presidente Donald Trump ha anunciado la creación de un registro obligatorio para inmigrantes indocumentados en Estados Unidos. Este sistema, implementado por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), requiere que los inmigrantes sin documentos proporcionen sus huellas dactilares y domicilio, bajo la amenaza de multas y penas de prisión para aquellos que no se registren.
La medida forma parte de un esfuerzo para aplicar la Ley de Inmigración y Nacionalidad, que busca rastrear y obligar a los extranjeros indocumentados a abandonar el país voluntariamente.
Registro obligatorio en la administración de Trump
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ha enfatizado que las sanciones penales se aplicarán a los inmigrantes que no se registren en la plataforma, así como a aquellos que no informen cambios en su dirección o no abandonen el país de manera voluntaria. Este anuncio sigue a una campaña publicitaria nacional e internacional que alienta a los extranjeros indocumentados a «autodeportarse».
El registro es obligatorio para todos los extranjeros de 14 años o más que no fueron registrados al ingresar a Estados Unidos y permanecen en el país por más de 30 días. Los padres o tutores de menores de 14 años también deben cumplir con este requisito.
El proceso de registro implicará la creación de una cuenta en la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS) a partir del 25 de febrero de 2025. Una vez registrados, los inmigrantes recibirán evidencia de registro que deben llevar consigo en todo momento.
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Sin embargo, este registro no otorga autorización de empleo ni otros derechos o beneficios migratorios. La medida ha generado debate y preocupación entre las comunidades migrantes, quienes ven en ella una forma de presión para que abandonen el país.
El gobierno de Estados Unidos enfrenta desafíos significativos para implementar esta política, incluyendo obstáculos legales y administrativos. A pesar de esto, la intención es demostrar un enfoque más riguroso hacia la inmigración irregular, aunque algunos expertos cuestionan su efectividad y viabilidad.


