El Departamento de Servicios de Salud del Estado de Texas (DSHS) confirmó este miércoles, 26 de febrero de 2025, el fallecimiento de un niño en edad escolar no vacunado debido a complicaciones por sarampión. Este trágico suceso marca la primera muerte por esta enfermedad en Estados Unidos en diez años y ocurre en el contexto de un brote que ha afectado a 124 personas en las comunidades de South Plains y Panhandle. La mayoría de los casos se han registrado en una comunidad menonita con bajas tasas de vacunación, lo que ha generado alarmas sobre el resurgimiento de esta enfermedad altamente contagiosa.
Texas lucha contra un brote de sarampión con 124 casos
El niño, que había sido hospitalizado la semana pasada en Lubbock, Texas, fue diagnosticado con sarampión tras presentar síntomas graves. A pesar de los esfuerzos médicos, falleció en las últimas horas, convirtiéndose en la primera víctima mortal de este brote, que ha sido calificado como «el más grave en los últimos 30 años» en el estado. Según el DSHS, hasta el 25 de febrero se habían confirmado 124 casos, con dieciocho hospitalizaciones relacionadas.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede provocar complicaciones severas e incluso la muerte, especialmente en individuos no vacunados. «La muerte debería servir como recordatorio de que hubo una razón por la que se desarrolló la vacuna y de que la vacuna es valiosa para las personas», afirmó el médico especialista en enfermedades infecciosas Amesh Adalja, de la Universidad Johns Hopkins.
El brote no solo ha afectado a Texas; también se han reportado nueve casos en el vecino estado de Nuevo México. Esta situación ha encendido preocupaciones sobre el resurgimiento del sarampión en Estados Unidos, un país que había logrado controlar la enfermedad gracias a programas de vacunación efectivos.
La comunidad menonita, donde se ha originado gran parte del brote, ha sido objeto de debate debido a sus bajas tasas de vacunación. Este fenómeno se ha visto exacerbado por la creciente desconfianza hacia las vacunas en ciertas comunidades, impulsada por movimientos antivacunas que han ganado visibilidad en años recientes. El nombramiento de Robert F. Kennedy Jr. como Secretario de Salud durante la administración de Donald Trump ha añadido una capa adicional de preocupación, dado su historial como defensor del movimiento antivacunas.
Se confirma la primera muerte por sarampión en Texas: un niño en edad escolar, no vacunado, hospitalizado en Lubbock. Ya son 124 casos desde enero, con 18 hospitalizados. Autoridades instan a la vacunación para prevenir complicaciones graves. https://t.co/ZDJS8P86gJ pic.twitter.com/XsPTChrlK2
— Christian Pérez (@christianperez) February 26, 2025También te puede interesar: Apagón en Chile: 3 muertos y 207 detenidos durante estado de excepción
Durante una reunión del gabinete, Kennedy confirmó que las muertes relacionadas con el brote habían aumentado a dos y aseguró que el gobierno estaba «vigilando» la situación. Sin embargo, muchos expertos en salud pública advierten que la falta de vacunación puede tener consecuencias devastadoras.

Antes de la introducción de la vacuna contra el sarampión en 1963, se estima que entre tres y cuatro millones de estadounidenses contraían la enfermedad cada año, y varios cientos morían a causa de sus complicaciones. A pesar del éxito histórico de las campañas de vacunación, el reciente aumento en los casos ha llevado a muchos a cuestionar la efectividad y la aceptación pública de las vacunas.
La muerte del niño no vacunado por sarampión es un llamado urgente a la acción para reforzar la importancia de la vacunación y combatir la desinformación sobre las vacunas. Con el brote actual considerado el más grave en tres décadas, las autoridades sanitarias están instando a los padres a vacunar a sus hijos y a las comunidades a adoptar prácticas responsables para protegerse contra enfermedades prevenibles. La situación en Texas podría ser un punto de inflexión en la lucha contra el resurgimiento del sarampión y otras enfermedades infecciosas si no se toman medidas efectivas y rápidas para revertir esta tendencia alarmante.


