Tesla reducirá gradualmente la producción de su camioneta eléctrica hasta concretar el fin de la Cybertruck hacia mediados de 2027.
Tesla reducirá gradualmente la producción de su camioneta eléctrica hasta concretar el fin de la Cybertruck hacia mediados de 2027, según anunció este viernes su director ejecutivo, Elon Musk, en un mensaje publicado en la red social X. La decisión marca el probable cierre del ciclo de uno de los vehículos más llamativos y polémicos de la industria automotriz reciente, que nunca alcanzó las expectativas de ventas que la propia compañía había proyectado.
El anuncio llegó desde Washington en un cable de la agencia AFP fechado este viernes 6 de noviembre, y el propio Musk lo explicó en términos de espacio productivo: la planta de Texas necesita liberar capacidad para el próximo gran proyecto de la casa, el robotaxi autónomo Cybercab. La Cybertruck, presentada como prototipo en noviembre de 2019, había entrado en producción a finales de 2023 en la Gigafactory Texas, en Austin.
Fin de la Cybertruck: el espacio será para el Cybercab
«Tesla estará reduciendo la producción de la Cybertruck en la Gigafactory Texas hacia mediados del próximo año para hacer espacio para una mayor producción del Cybercab», escribió Musk en X. El empresario no precisó si la fabricación de la camioneta se trasladará a otra planta o si se detendrá por completo, una duda que dejó abierta a la interpretación de seguidores e inversionistas.
El ingeniero jefe del programa, Wes Morrill, sumó su propia despedida en otra publicación, en la que describió a la camioneta como «una plataforma de desarrollo tecnológico increíble» que «sigue viva a través del Cybercab». Es decir, según la propia empresa, buena parte de lo aprendido con la pickup eléctrica —su arquitectura eléctrica, su carrocería de acero inoxidable y sus sistemas de dirección electrónica— se trasladará al vehículo autónomo que Tesla quiere convertir en el centro de su negocio.
Una camioneta que no cumplió las expectativas de ventas
El coloso de acero inoxidable de aspecto futurista se presentó en noviembre de 2019 en un evento que quedó en la memoria colectiva por el incidente de la ventanilla que se agrietó durante la demostración en vivo. Musk afirmó entonces que la compañía había recibido 250.000 pedidos anticipados en cuestión de días, una cifra que alimentó años de expectativas antes de que las primeras unidades llegaran a las calles.
Sin embargo, una vez en el mercado, la Cybertruck no logró sostener ese impulso. Su precio final resultó muy superior al prometido en la presentación, su diseño polarizó al público y las cifras de ventas quedaron por debajo de lo que Tesla esperaba de un modelo llamado a competir en el segmento más rentable del mercado estadounidense, el de las camionetas pickup. El anuncio de este viernes es, en la práctica, el reconocimiento de ese desenlace por parte del propio Musk.
La flota existente «seguirá existiendo durante mucho tiempo»
Los seguidores de Tesla lamentaron la desaparición del modelo en X, la red social propiedad de Musk, pero el magnate buscó tranquilizar a los propietarios actuales: aseguró que la flota de Cybertrucks «seguirá existiendo durante mucho tiempo». La frase apunta a despejar temores sobre repuestos, mantenimiento y valor de reventa, las dudas habituales cuando un fabricante anuncia el retiro anticipado de un modelo con pocos años en producción.
La reorientación hacia el Cybercab confirma además el giro estratégico que Tesla viene mostrando en el mercado laboral y productivo de Estados Unidos, donde la compañía concentra su apuesta en la conducción autónoma y los servicios de transporte sin conductor. Ese contexto económico, con la creación de 165.000 empleos en octubre y un desempleo del 4,1 %, es el telón de fondo sobre el que las grandes tecnológicas reordenan sus plantas y prioridades.
Qué significa el anuncio para el mercado de las pickup eléctricas
El retiro de la Cybertruck dejará el campo de las camionetas eléctricas de gran tamaño en manos de sus competidores tradicionales, que apostaron por diseños más convencionales y precios más cercanos a los de las pickup de combustión. Para Tesla, la apuesta es distinta: sacrificar un modelo de nicho, de producción compleja y márgenes discutidos, para concentrar capital y espacio de fábrica en el vehículo autónomo con el que promete cambiar el transporte urbano.
Queda por ver si la reducción gradual anunciada para mediados de 2027 se convierte en un cierre total o en una producción residual en otra instalación. Por ahora, lo único oficial es la palabra de Musk en X y la despedida anticipada de su ingeniero jefe. Toda la actualidad de Estados Unidos y del mundo de los negocios puede seguirse en La Noticia De Hoy.