Panamá confirmó este miércoles la primera muerte a causa del sismo en Panamá que sacudió al país el viernes pasado. La Caja de Seguro Social (CSS) informó el fallecimiento de Elena Barría, una mujer de 68 años que resultó gravemente herida cuando un muro de su vivienda se vino abajo durante el terremoto y la dejó atrapada entre los escombros en Macaracas, provincia de Los Santos.
La víctima del sismo en Panamá: cinco días de lucha
Barría estaba en su cama, en su siesta habitual, cuando el temblor derribó la pared y el cielo raso de la vivienda sobre ella. El derrumbe le perforó el colon y agravó un cuadro de salud ya delicado: la mujer era diabética y tenía una pierna amputada, por lo que se movilizaba con una andadera. Sus familiares denunciaron que en el primer centro de salud al que la llevaron no la atendieron de inmediato y que esperaron horas antes de su traslado a un hospital regional y, de allí, a la Ciudad de la Salud, en la capital.
En la capital fue operada con éxito del abdomen y hasta logró hablar con su familia, pero en la madrugada del lunes sufrió un paro cardíaco que la dejó en cuidados intensivos. La Caja de Seguro Social confirmó su muerte este miércoles a las 3:42 de la tarde y expresó sus condolencias a sus familiares y amigos. Su esposo, Pedro Frías Castillo, permanece junto a los restos de la casa que compartían en Macaracas.
Un terremoto de magnitud 7,7 con miles de damnificados
El movimiento ocurrió el viernes 9 de octubre, cerca del mediodía. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) lo registró con magnitud 7,7, mientras el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá lo calculó en 7,5. Fue seguido por más de un centenar de réplicas durante el fin de semana, y el Gobierno declaró el estado de emergencia al día siguiente.
El balance de daños es enorme: más de 11.500 personas afectadas, unas 3.390 viviendas dañadas —727 de ellas destruidas—, cerca de 2.800 personas alojadas en 33 albergues temporales y 619 centros educativos con daños, 35 de los cuales colapsaron por completo. También se reportan afectaciones en centros de salud, iglesias, edificios públicos y una decena de carreteras y puentes. El terremoto dejó además cerca de una treintena de heridos.
El presidente José Raúl Mulino había destacado el lunes que, hasta ese momento, no se registraban víctimas fatales: en un mensaje en video informó que se habían evaluado 1.744 viviendas y contado 6.174 personas afectadas, cifras que siguieron creciendo con las inspecciones. Su Gobierno formó una comisión de alto nivel para atender a los damnificados y agradeció la ayuda ofrecida por varios países, entre ellos Venezuela, cuya delegación de ingenieros evalúa los daños del terremoto sobre el terreno.
El turismo panameño, en vilo tras el temblor
Más allá de la emergencia, el sismo golpea la imagen de Panamá como destino. La Autoridad de Turismo busca preservar la confianza internacional y recuperar la conectividad con las zonas afectadas, en un momento en que el país registraba un crecimiento en la llegada de visitantes. Las autoridades admiten que habrá un antes y un después del terremoto para el sector, y que el impacto real se medirá de aquí a diciembre.
Con la confirmación de la muerte de Elena Barría, el terremoto deja de ser solo una catástrofe de daños materiales: Panamá tiene ya su primera víctima fatal, mientras cientos de familias siguen en albergues a la espera de poder volver a casa.
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