Un tribunal de apelaciones de Nueva York determinó este miércoles 4 de noviembre.
Un tribunal de apelaciones de Nueva York determinó este miércoles 4 de noviembre que la administración del alcalde Zohran Mamdani puede seguir adelante con el impuesto a las segundas residencias de lujo, el controvertido recargo conocido como «pied-à-terre» con el que la ciudad busca afrontar su déficit presupuestario, según informó la Agencia EFE.
La decisión, adoptada por unanimidad por un panel de jueces de apelaciones en Brooklyn, revoca el fallo dictado en septiembre por un tribunal inferior, que había paralizado la aplicación del tributo al considerar que la ciudad había gestionado incorrectamente su puesta en marcha y le había ordenado reiniciar todo el proceso.
Segundas residencias de lujo: los demandantes no probaron un perjuicio directo
El panel concluyó que los propietarios que presentaron la demanda carecen de legitimación legal para impugnar la medida, porque no demostraron haber sufrido un perjuicio directo por su aplicación. «El requisito de un ‘perjuicio real’ exige demostrar que el demandante posee un interés jurídico efectivo en el asunto objeto de litigio, así como un daño constatable que no sea tenue, efímero o meramente conjetural, sino lo suficientemente concreto y específico como para justificar la intervención judicial», señala la resolución.
«Los demás argumentos de las partes carecen de fundamento o no es necesario abordarlos a la luz de nuestra resolución. En consecuencia, debe revocarse la sentencia, denegarse la petición enmendada y desestimarse el procedimiento o la acción», concluyeron los jueces, en una victoria judicial de peso para la alcaldía demócrata.
Qué viviendas pagarán el recargo y desde cuándo se aprobó
El «pied-à-terre» fue aprobado el pasado 28 de mayo por la legislatura del estado de Nueva York, a petición del propio Mamdani. El recargo alcanza a las viviendas de una a tres familias valoradas en cinco millones de dólares o más, y a las unidades de cooperativas y condominios valoradas en un millón de dólares o más, siempre que no sean la residencia principal de sus propietarios.
Tras conocer la decisión, Mamdani celebró el fallo: «El recargo por segunda residencia pide a quienes pueden permitirse viviendas de lujo que contribuyan a lograr calles más seguras, parques más limpios y servicios públicos esenciales que todo neoyorquino merece», afirmó el alcalde.
La batalla legal, sin embargo, no ha terminado. El nuevo impuesto aún enfrenta otras dos demandas de propietarios que argumentan que la ley viola las disposiciones de la Constitución estatal que limitan la cantidad que la ciudad puede recaudar cada año mediante impuestos sobre bienes inmuebles, por lo que su aplicación definitiva seguirá pendiente de los tribunales.
El fallo llega un día después de las elecciones intermedias en Estados Unidos, en una jornada de victorias demócratas que también se sintió en Nueva York y que refuerza políticamente al alcalde en su primer año de mandato, como sigue la cobertura de La Noticia De Hoy.