Venezuela, un país que una vez produjo hasta 4 millones de barriles de petróleo al día, se encuentra una vez más en medio de una crisis de combustible. A pesar de las afirmaciones del régimen de que la producción ha aumentado a 900 mil barriles diarios, la escasez de gasolina ha resurgido en los últimos días, llevando a los ciudadanos a enfrentar nuevamente las largas y agotadoras colas en las estaciones de servicio.
La intermitencia en el suministro de combustible ha sido una constante en el país, pero la situación en algunos estados ha vuelto a niveles críticos. Caracas, la capital del país, parece ser la excepción a esta crisis, ya que el régimen la protege celosamente debido a su densa población y su proximidad al poder.
Sin embargo, más allá de la capital, la realidad es drásticamente diferente. En el estado fronterizo de Táchira, se han publicado videos de colas kilométricas en las estaciones de servicio, donde los ciudadanos invierten días para poder surtir sus vehículos. Valencia, a pesar de estar a solo dos horas de Caracas, también enfrenta una situación similar. Las estaciones de servicio en el estado, gobernado por el chavista Rafael Lavaca, pasan dos días cerradas por uno.
La periodista de turismo Valentina Quintero ha denunciado esta dramática situación en sus redes sociales, destacando cómo esta crisis afecta a todos los ámbitos de la vida, desde el transporte y el turismo hasta el costo de los productos y servicios


