La recta de Misiorowski entró en los libros de historia en el primer lanzamiento del Juego 1 de la Serie Mundial.
La recta de Misiorowski entró en los libros de historia en el primer lanzamiento del Juego 1 de la Serie Mundial. Jacob Misiorowski, abridor de los Cerveceros de Milwaukee, recibió al cubano Yandy Díaz, de los Rays de Tampa Bay, con una bola rápida de 103,5 millas por hora que se convirtió en el pitcheo más veloz registrado en un Clásico de Otoño desde que se mide con tecnología moderna.
Las pantallas del estadio marcaron inicialmente 103,4 mph, pero el sistema oficial Statcast de las Grandes Ligas corrigió la lectura y la dejó en 103,5 mph. No hizo falta esperar ni un turno más: el récord de la Serie Mundial cayó en el primer pitcheo de la serie que Milwaukee y Tampa Bay abrieron este viernes, y cuyo desarrollo se puede seguir en la cobertura en vivo del Juego 1.
La recta de Misiorowski supera a Chapman y a Syndergaard
La marca anterior del Clásico de Otoño pertenecía al cubano Aroldis Chapman, que había registrado 103,2 mph con los Cachorros de Chicago en el Juego 2 de la Serie Mundial de 2016. Misiorowski la dejó atrás por tres décimas en su estreno en una Serie Mundial, a los 24 años y en el escenario más grande del béisbol.
El registro cobra todavía más peso porque se trata de un lanzador abridor. El récord previo para un iniciador en la Serie Mundial era de Noah Syndergaard, con 101,1 mph en 2015: la recta de Misiorowski lo superó por 2,4 millas por hora, una diferencia enorme cuando se habla de velocidad pura en el montículo.
Una temporada entera por encima de las 100 millas
Lo de este viernes no fue un accidente. Durante la temporada regular, Misiorowski acumuló 1.115 lanzamientos de 100 mph o más, pulverizando el récord anterior de 673 que Jordan Hicks había fijado en 2018. Es decir, el derecho de Milwaukee casi duplicó en un solo año la mejor marca histórica de envíos a tres cifras.
Su tope de la campaña llegó en junio, cuando registró 105,5 mph y se quedó muy cerca del récord histórico de la temporada regular, las 105,8 mph de Aroldis Chapman en 2010. A sus 24 años, el serpentinero consolida un ascenso meteórico desde su debut a mitad de la temporada 2025, cuando empezó a cautivar al béisbol con su potencia.
También venía avisando en los playoffs
La postemporada ya había dejado señales claras. Misiorowski sumó 96 envíos por encima de las 100 mph en sus primeras apariciones de estos playoffs y, en la Serie Divisional, sorprendió a Fernando Tatis Jr. con un lanzamiento de 104,8 mph, el más rápido registrado en cualquier juego de postemporada.
Esa carta de presentación ayuda a entender por qué Milwaukee le confió la bola del Juego 1, en una rotación donde el venezolano William Contreras es la columna vertebral detrás del plato. La confianza tiene fundamento: el derecho combina la velocidad extrema con la capacidad de sostenerla como abridor, algo que muy pocos lanzadores en la historia han logrado.
Salió del aprieto en el primer inning
El récord no vino acompañado de un inning tranquilo. Misiorowski toleró dos imparables en el primer episodio ante la ofensiva de Tampa Bay, pero apretó el brazo en el momento de peligro y resolvió la entrada sin permitir anotaciones, para que su primer pitcheo histórico no quedara opacado por un marcador adverso desde el arranque.
La Serie Mundial apenas comienza y el Juego 1 sigue en desarrollo, pero la primera página ya quedó escrita: ningún lanzador había abierto un Clásico de Otoño con tanta velocidad. Si Misiorowski mantiene este nivel de potencia durante la serie, cada una de sus salidas será un espectáculo medido por el radar. (Con información de Meridiano)