Los Rays 7-3 Guardians: ese fue el veredicto del Juego 4 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana, disputado este sábado en un Progressive Field con 46 grados de temperatura. Tampa Bay se impuso en Cleveland, empató la serie 2-2 y se aseguró de que la definición regrese a su casa, detrás de una ofensiva que despertó justo a tiempo: Jonathan Aranda, Yandy Díaz y Junior Caminero impulsaron cinco de las siete carreras del equipo visitante.

Rays 7-3 Guardians: así se construyó el triunfo en Cleveland

Cleveland pegó primero. En la baja del primer inning, Steven Kwan abrió con sencillo, avanzó a segunda con un lanzamiento descontrolado de Nick Martinez y anotó con el sencillo impulsor de Chase DeLauter, que ganó un turno de nueve lanzamientos para poner el 1-0 local y encender a la afición de los Guardians.

Tampa Bay respondió en la alta del tercero. Yandy Díaz conectó doblete con dos outs y Jonathan Aranda lo remolcó con un sencillo al jardín central para empatar el juego 1-1. Desde la loma, Martinez se asentó después del titubeo inicial y completó 5 entradas y un tercio con apenas una carrera y dos imparables permitidos, una salida que le dio aire a un equipo que jugaba con la serie 2-1 en contra.

La ventaja llegó en la alta del sexto. El relevista Daniel Espino perdió la zona y el doblete impulsor de Junior Caminero remolcó a Aranda para el 2-1. Con el juego en la cuerda floja, el mánager Kevin Cash no dudó: recurrió incluso al abridor Freddy Peralta para sacar dos outs clave y preservar la diferencia mínima rumbo a los innings finales.

El golpe grande cayó en la alta del séptimo. Aranda conectó sencillo y el error en fildeo de DeLauter en el jardín derecho abrió la puerta para que anotaran Richie Palacios y Taylor Walls, ampliando el marcador a 4-1. Acto seguido, Chandler Simpson elevó de sacrificio para impulsar al propio Aranda y dejar el juego 5-1, con el Progressive Field en silencio.

Cleveland vendió cara la derrota. En la baja del séptimo, Travis Bazzana conectó un jonrón solitario por el jardín derecho, el primero de su carrera en postemporada, para acercar a los locales 5-2. Patrick Bailey siguió con un batazo largo contra la pared del jardín izquierdo y anotó con el sencillo impulsor de Brayan Rocchio, que puso el 5-3 y llevó la carrera del empate potencial al cajón de bateo.

Pero Tampa Bay tenía la última palabra. En la alta del noveno, con Palacios en circulación, Yandy Díaz conectó un jonrón de dos carreras hacia su banda contraria que apenas libró la barda del jardín derecho. El 7-3 definitivo apagó la reacción de Cleveland y selló una victoria que cambia por completo el guion de la serie, como ya habíamos anticipado en nuestra cobertura en vivo del Juego 4.

Los bates que Tampa Bay necesitaba aparecieron a tiempo

La historia del juego también se escribe desde el silencio previo de los cañones de los Rays. Díaz, Aranda y Caminero llegaron a este Juego 4 con apenas una carrera impulsada combinada en los primeros tres partidos de la serie; esta noche produjeron cinco entre los tres. Aranda fue el motor: impulsó la del empate en el tercero, anotó la ventaja en el sexto con el doblete de Caminero, produjo en el séptimo y volvió a cruzar el plato con el elevado de Simpson. Díaz, por su parte, anotó la primera carrera de Tampa Bay y conectó el jonrón que le dio tranquilidad al cierre.

Lo que sigue: Juego 5 el domingo en Cleveland

La serie queda empatada 2-2 y continuará este domingo 18 de octubre con el Juego 5, también en el Progressive Field, desde las 5:08 p. m. (hora del Este). Después, el enfrentamiento se trasladará a Tampa Bay para el Juego 6 del lunes y, si hace falta, un Juego 7 el martes. El ganador de la Serie de Campeonato de la Liga Americana se medirá con los Milwaukee Brewers en la Serie Mundial.

Para Cleveland, la noche dejó escapar la oportunidad de colocarse 3-1 arriba ante su gente, en un juego que ya había sufrido la posposición por lluvia del viernes. Para los Rays, una de las franquicias que nunca ha ganado una Serie Mundial, el triunfo los deja a dos victorias de regresar al Clásico de Otoño: la serie que parecía inclinarse hacia los Guardians es, desde esta noche, una historia nueva.