La prórroga de 72 horas de Santiago Peña es la nueva petición del presidente de Paraguay.
La prórroga de 72 horas de Santiago Peña es la nueva petición del presidente de Paraguay para preparar su defensa en el juicio político que el Senado tramita en su contra por el escándalo de Ueno Bank. Peña debía comparecer este viernes ante la Cámara Alta, pero alegó que fue notificado de noche, con un libelo acusatorio y unas 300 fojas de anexos, y que pretenden que responda en menos de 12 horas.
«Me notificaron a las 22:15 (01:15 GMT) con un libelo acusatorio y unas 300 fojas de anexos, y pretenden que responda en menos de 12 horas. Eso no es debido proceso», escribió el mandatario este viernes en su cuenta de X. Poco después, los senadores abrieron la segunda sesión del juicio político para debatir la prórroga y pasaron a un cuarto intermedio, según anunció el presidente del Senado, Basilio Núñez.
Prórroga de 72 horas de Santiago Peña: el Senado debate si se la concede
Peña sigue siendo técnicamente el jefe de Estado de Paraguay porque el Parlamento, por falta de quórum, no pudo votar el jueves para aceptar o rechazar la renuncia que presentó para evitar ser juzgado, como contó La Noticia De Hoy en la nota sobre la renuncia de Santiago Peña que quedó en suspenso. Una dimisión aceptada le conferiría inmunidad parlamentaria, porque como expresidente adquiriría el estatus de senador vitalicio, según explicaron a la AFP constitucionalistas y diputados.
El anuncio de su dimisión se produjo cuando la Cámara de Diputados votaba el juicio político, aprobado por los 78 legisladores presentes, incluidos todos los de su propio partido, que le soltó la mano, un debate que este medio siguió en su crónica del juicio político contra Santiago Peña en Paraguay. A la vez, los diputados rechazaron abrir otro juicio político contra el vicepresidente, Pedro Alliana, de 52 años, lo que allana el camino para que eventualmente suceda a Peña.
El escándalo de Ueno Bank que congeló los depósitos de tres millones de clientes
La debacle comenzó el martes, cuando el Banco Central intervino Ueno Bank, la entidad vinculada a Peña, por problemas de solvencia, lo que acarreó el congelamiento de las cuentas de unos tres millones de clientes, además de cuantiosos fondos estatales. Miles de personas protestaron del martes al jueves en Asunción, incluso frente al Congreso, para exigir la devolución de su dinero y la destitución del mandatario. «Quiero verle a Santiago Peña en la cárcel, porque nos robó, le robó al pueblo, le mintió», dijo a la AFP Mariano Giménez, un estudiante de 26 años, en una protesta que acabó con camiones hidrantes y gases lacrimógenos.
En plena crisis, el ministro del Interior, Enrique Riera, renunció el jueves a su cargo, y el escándalo ya había derivado en la renuncia del presidente del Banco Central, Carlos Carvallo. El mandatario promulgó una ley que fijó un plazo máximo de cinco días hábiles para devolver a los depositantes la mayor parte de los fondos, pero no bastó, y una investigación de la justicia paraguaya llevó al arresto de ocho directivos del banco. La crisis también alcanzó a Argentina, donde unos 1.000 empleados de la tecnológica ITTI, del mismo grupo, fueron suspendidos por 30 días sin sueldo.
Qué se decide ahora en Asunción
«Aquí se ha montado un esquema criminal que se ha dedicado a vaciar un banco con la protección de instituciones que él controlaba como presidente de la República», dijo el jueves en su acusación el diputado opositor Raúl Benítez. Y este viernes, el senador opositor Walter Kobylanski advirtió en la sesión: «El daño que estamos causando a la economía no tiene valor. Ninguno de todos ustedes van a poder conseguir recuperar esto, en años».
Peña, exministro de Hacienda de 47 años, asumió en 2023 un mandato presidencial hasta 2028 y tenía acciones de un grupo que controlaba el banco, de las que se desprendió el año pasado. Paraguay sigue así con un presidente que renunció pero no se fue, a la espera de que el Senado resuelva primero si le concede las 72 horas que pide y después si lo destituye, mientras su renuncia a la presidencia de Paraguay continúa sin una respuesta del Congreso.