Las declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien afirmó que “el pobre no usa casi la gasolina”, generaron polémica nacional. Fendipetróleo advirtió que la reforma tributaria golpeará a los sectores más vulnerables y al transporte que mueve la economía, mientras congresistas calificaron las palabras como una “burla” a la realidad de millones de colombianos.
@cate_manchola
“El pobre no usa casi la gasolina; el que más la usa es el de las cuatro puertas”, dijo el presidente Gustavo Petro al defender su reforma tributaria que hace trámite en el Congreso, y de inmediato estallaron las redes sociales.
El gremio que representa a los empresarios distribuidores minoristas de combustibles líquidos y gas natural vehicular en Colombia, Fendipetróleo, es consciente del objetivo del gobierno; sin embargo, rechaza la manera en la que se quiere hacer.
“Lo que busca el gobierno es acelerar un poco el proceso de transición energética y ser mucho más amigable con el medio ambiente. Pero no puede ser de esta manera, porque resulta que es muy difícil para un país como el nuestro, que vive de los combustibles fósiles, cambiar lo que tenemos hoy en día, que todavía está en el 95-98%: la movilidad productiva, la movilidad turística, la movilidad de pasajeros. Cambiarla abruptamente, creemos, no es el mejor momento, no es el escenario para que se den este tipo de medidas y de política. Definitivamente nos afectan y vamos a tener enormes dificultades si esto llega a ser una realidad como tal”, le dijo a LA NACIÓN, Raúl Nicolás Fragoso Daza, presidente de Fendipetróleo.
Conocer una cifra de consumo por estrato económico “es complicado”, aclaró. “El señor presidente Gustavo Petro dice que estos gravámenes son para el que tenga las cuatro puertas, y creemos que no es cierto, porque también se afecta el mototaxista, el ciudadano común y corriente, el que va a las veredas a buscar los productos, el sector transportador que al final de cuentas es quien moviliza la economía del país. Entonces, son una serie de situaciones en las cuales creemos nosotros que no se puede tener cifras exactas para poder establecer ese criterio”.
Tomando en cuenta el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), es posible hacerse a una idea del nivel de gasto en combustibles para vehículos según los estratos; este puede dar luces sobre quiénes están gastando más para adquirir estos servicios.
Según el líder gremial, “de acuerdo a las cifras que nosotros tenemos y que maneja el Dane, el mayor consumo de combustibles líquidos está entre los pobres con el 1,23%, los vulnerables 2,18% y la clase media 2,97%”. De acuerdo con Fragoso, los altos ingresos están en el 3,39%. Por lo tanto, si se suman solamente los primeros, superan a los ricos. “Si sumamos esos, nos va a dar un porcentaje superior al que maneja solamente la clase alta, por ejemplo. Es el doble, porque estaríamos hablando de más del 6%”.
Tomando solo a los ricos de entre toda la canasta, estos gastan más. “Pero si tú tomas porcentualmente los consumos que se tienen entre la clase media y la clase pobre, es superior”, sostuvo.
El precio baja la demanda
Cabe recordar que, debido a las enormes consecuencias negativas para las finanzas del país por cuenta de la desfinanciación del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), el gobierno tuvo que incrementar el costo de la gasolina, y lo mismo debería hacerse con el ACPM. Pero esto ha dejado efectos desfavorables para el sector.
Ya se está apreciando cómo el alza de precios en la gasolina para lograr la paridad con el costo internacional continúa pasando factura y el consumo ha caído, lo cual podría mostrar las consecuencias de aprobar la reforma. Las ventas siguen siendo irregulares o menores a lo esperado. Datos oficiales de Fendipetróleo muestran que julio ha sido el único mes del año con ventas de este combustible significativamente superiores a las del mismo mes del 2024.
“Esperábamos que el consumo de gasolina durante junio, por el tema de las vacaciones, creciera, pero no. Frente al año inmediatamente anterior, esas cifras no respondieron a esa expectativa. Y resulta que con el alto costo que tienen en estos momentos los combustibles, se ha venido desestimulando la demanda por este tipo de productos”, lamentó el líder gremial.
Por el contrario, el ACPM sigue sacando la cara porque no se ha encarecido. “El ACPM continúa con un crecimiento porcentual mayor frente a la gasolina motor corriente y gasolina extra. Esto se explica porque el precio de la gasolina está por encima de su precio de paridad, mientras que el precio del ACPM está por debajo de su precio de paridad”.
“En medio de todo esto, debemos tener mucha serenidad frente a las decisiones que se vayan a tomar por parte del Congreso. Como gremio estamos haciendo gestiones pertinentes, lobby con los diferentes senadores para indicarles todas las repercusiones que desde el punto de vista económico tienen estas medidas y que, al final de cuentas, van a afectar”, anunció.
“Es una burla”
El malestar por la aseveración del presidente Gustavo Petro se ha trasladado de inmediato al Congreso. La representante Jennifer Pedraza Sandoval reprochó la falta de conocimiento del jefe de Estado. “Dígale eso a los taxistas, a los moteros, a la gente que usa lanchas para llevar agua potable y medicamentos a las islas, a la gente sin luz que usa gasolina y ACPM para prender las plantas de energía, pues no hay luz en sus territorios”.
Julio César Triana también le recriminó al Presidente la falta de empatía. “Dígaselo al trabajador que depende del bus para llegar a su empleo, al campesino que necesita transportar su cosecha, o a la familia que solo tiene una motocicleta para moverse. Dígaselo también a quienes ven cómo se encarece el mercado cada vez que sube la gasolina, porque el transporte de los alimentos aumenta y ese costo termina en el bolsillo de los colombianos. La gasolina atraviesa la vida diaria de millones de colombianos. Negarlo no es un error: es una burla a la realidad del país”, concluyó el representante huilense.
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