La paz entre Ucrania y Rusia volvió al centro del mensaje del papa León XIV este domingo 1 de noviembre.
La paz entre Ucrania y Rusia volvió al centro del mensaje del papa León XIV este domingo 1 de noviembre. Al término del rezo del ángelus, en la solemnidad de Todos los Santos y asomado a la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico ante los fieles reunidos en la plaza de San Pedro, el pontífice agradeció el gesto humanitario logrado en la ciudad ucraniana de Oleshki y expresó su deseo de que esa experiencia «fomente la voluntad de diálogo y dé lugar a nuevas iniciativas concretas de paz» entre Kiev y Moscú.
León XIV subrayó que la colaboración entre las partes hizo posible una acción humanitaria que la población civil de Oleshki necesitaba con urgencia, y confió en que ese mismo espíritu de cooperación no se apague con el fin de la tregua. En el mismo mensaje, enmarcado en la fiesta de Todos los Santos, invitó a no cansarse de construir la paz, tanto en los grandes acontecimientos como en los gestos sencillos de la vida cotidiana, y encomendó a los santos a quienes sufren todas las guerras del mundo.
Una tregua de seis días que permitió evacuar Oleshki
La tregua local en Oleshki, en la región de Jersón, es la pausa más prolongada de los combates en un frente concreto desde la invasión a gran escala de 2022. Comenzó el 27 de octubre y se extendió hasta este 1 de noviembre, con el objetivo de permitir la entrada de alimentos, medicamentos y agua potable y la evacuación voluntaria de los civiles atrapados en la ciudad, ocupada por Rusia desde el inicio de la guerra y situada en la margen izquierda del río Dniéper.
En Oleshki permanecían unas 2.000 personas, entre ellas cerca de medio centenar de niños, que llevaban meses sin acceso regular al agua potable ni a la electricidad y con graves dificultades para recibir medicamentos. La ciudad ya había sufrido en 2023 una grave inundación tras el colapso de la cercana presa de Nova Kajovka, y sus rutas de salida permanecían minadas, por lo que no existía una vía de escape segura para sus habitantes.
Las llamadas del Papa por la paz entre Ucrania y Rusia
La paz entre Ucrania y Rusia en este punto del frente se gestó con una intensa actividad diplomática de la Santa Sede. El 16 de octubre, todavía convaleciente en el hospital Gemelli de Roma, León XIV llamó por teléfono al presidente ruso, Vladímir Putin, para pedirle un alto el fuego que permitiera la llegada de ayuda humanitaria a Oleshki. Días después habló con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a quien pidió expresamente que cooperara con Moscú para lograr la tregua humanitaria.
La mediación de la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, resultó también decisiva: la Casa Blanca anunció el 23 de octubre la iniciativa y atribuyó a la primera dama las gestiones a través del canal de comunicación que mantiene con ambos gobiernos, el mismo que ya había utilizado en el trabajo por la reunificación de niños separados de sus familias durante la guerra.
Reencuentros tras años de separación
El sábado, cientos de evacuados de Oleshki cruzaron por fin a territorio controlado por Ucrania y se reencontraron con sus familias. El viaje fue largo: primero en autobús a través de Crimea hasta la ciudad rusa de Anapa, después en avión hasta Gómel, en Bielorrusia, y desde allí de nuevo en autobús hasta la frontera ucraniana, en la región de Chernígov. Zelenski anunció la llegada de los evacuados a través de Telegram y agradeció la mediación estadounidense.
El defensor del pueblo de Ucrania, Dmytro Lubinets, viajó personalmente a Oleshki para acompañar a los evacuados, convirtiéndose en el primer alto funcionario ucraniano que se desplaza abiertamente a una zona ocupada por Rusia desde el inicio de la invasión. Entre los reencuentros hubo historias como la de Dmytro y Larisa, un matrimonio que llevaba 1.711 días sin verse. Quienes decidieron quedarse en la ciudad recibieron, según anunciaron las autoridades rusas, varias decenas de toneladas de ayuda humanitaria con alimentos, productos de higiene y combustible para generadores.
La guerra continúa fuera de la tregua
El llamamiento del Papa llega mientras el resto del frente sigue activo. Este mismo fin de semana, los ataques rusos contra la red eléctrica ucraniana dejaron sin luz a cientos de localidades, y días antes Ucrania golpeó la refinería de Ufá en una noche de drones cruzados. Por eso el pontífice insistió en que el gesto de Oleshki no quede como un episodio aislado: su esperanza declarada es que sirva de punto de partida para nuevas iniciativas de paz entre Ucrania y Rusia que alcancen al conjunto del conflicto.