El domingo 24 de marzo de 2024, el gobierno del presidente Nicolás Maduro anunció que presentará un proyecto de “ley contra el fascismo” al Parlamento. Esta ley tiene como objetivo sancionar a los opositores que, según el gobierno, han promovido actos de violencia contra el país.
El presidente Maduro, que busca un tercer mandato consecutivo de seis años, a menudo califica a la oposición como “fascistas” y “extrema derecha”. La vicepresidenta Delcy Rodríguez anunció en una red social que se creará una Alta Comisión de Estado contra el Fascismo y el Neofascismo para presentar el proyecto de ley a la Asamblea Nacional.
La propuesta se realiza en respuesta a los actos de violencia que el país experimentó en los años 2014, 2015 y 2017, que incluyeron manifestaciones antigubernamentales que resultaron en la muerte de más de un centenar de personas. El ministro de Defensa, general Vladimir Padrino López, afirmó que la Fuerza Armada Bolivariana (FANB) apoyará la tarea de mantener la estabilidad política y la paz en Venezuela.
En 2017, Maduro propuso la “Ley contra el Odio, la Convivencia Pacífica y la Tolerancia”, que la oposición acusa de criminalizar la disidencia. Las primeras detenciones bajo esta ley se produjeron en 2018 e involucraron a dos personas que protestaban por la escasez de alimentos. El canciller venezolano, Yván Gil, reafirmó que el fascismo es la mayor amenaza para la paz y la prosperidad universal. Maduro aspira a una tercera reelección en las elecciones del 28 de julio de 2024, mientras que la oposición denuncia maniobras para impedir la inscripción de Corina Yoris como candidata sustituta de la inhabilitada María Corina Machado.


