Este viernes, la OEA emitió un comunicado condenando la detención del gendarme argentino Nahuel Gallo en Venezuela, considerándola un «crimen de lesa humanidad» según el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.
OEA exige a Venezuela el cumplimiento de tratados internacionales de derechos humanos
El secretario general, Luis Almagro, destacó que esta acción representa una violación grave de normas internacionales, incluida la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares.
La OEA exigió a Venezuela que garantice la seguridad física de Gallo, le proporcione asistencia legal y familiar, y lo libere inmediatamente.
En respuesta, el gobierno venezolano mostró imágenes del gendarme para demostrar su existencia, pero sin aclarar su ubicación ni el estado de su proceso judicial.
La ministra de Seguridad argentina, Patricia Bullrich, criticó estas imágenes como una «pantomima» y reafirmó que Argentina solo aceptará su liberación si es enviado directamente a su país.
Además, Argentina ha presentado una denuncia ante la Corte Penal Internacional por la detención arbitraria y pidió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) medidas cautelares para proteger los derechos de Gallo.