La Real Academia Sueca de Ciencias anunció este lunes en Estocolmo que el Premio Nobel de Economía 2026 es para los estadounidenses Robert E. Hall y Michael Woodford, reconocidos «por los fundamentos microeconómicos de la estabilización macroeconómica». El galardón, el último de la semana Nobel de este año, está dotado con 12 millones de coronas suecas, unos 1,2 millones de dólares.
El jurado destacó que ambos economistas cambiaron el paradigma de la política de estabilización: desarrollaron modelos que permiten a los gobiernos y a los bancos centrales aplicar medidas fiscales y monetarias más eficaces para suavizar los ciclos económicos, es decir, reducir los altibajos entre las fases de recesión y de expansión.
Un cambio de paradigma: de Keynes a los modelos neokeynesianos
Las teorías de estabilización económica se remontan a John Maynard Keynes, quien demostró hace un siglo la necesidad de estimular la economía en las recesiones y frenarla en los auges. Sin embargo, tras las crisis del petróleo de los años setenta, los modelos keynesianos tradicionales parecieron fallar: no redujeron el desempleo y provocaron una inflación descontrolada.
Hall y Woodford reconstruyeron esos modelos desde la microeconomía: en lugar de basarse solo en relaciones estadísticas entre variables como la inflación, la producción y el consumo, partieron de las decisiones que toman los hogares y las empresas. Así nació el paradigma neokeynesiano, que hoy usan los bancos centrales y los ministerios de Hacienda de todo el mundo.
Una de las claves de su trabajo es el papel de las expectativas: cuando las autoridades comunican sus planes de política económica, influyen en lo que esperan las familias y las empresas, y así orientan la economía en la dirección correcta. «El trabajo de los galardonados nos ha proporcionado una base teórica sólida para los modelos que ahora utilizan los bancos centrales y los gobiernos de todo el mundo», declaró John Hassler, presidente del comité del premio.
Quiénes son los galardonados
Robert Hall, de 83 años y conocido como «Bob Hall», es profesor de la Universidad de Stanford y nació en Palo Alto, California, en mayo de 1943. Entre sus aportes más célebres están la hipótesis del paseo aleatorio del consumo, presentada en un artículo de 1978, que sostiene que los cambios en el consumo no pueden predecirse porque dependen de información nueva e impredecible, y una propuesta de impuesto de tarifa plana. Junto a su exesposa, la economista Bronwyn Hall, desarrolló el programa TSP, que durante años fue la herramienta básica de los economistas para cálculos econométricos complejos.
Michael Woodford, de 71 años, es profesor de la Universidad de Columbia y nació en Chicopee, Massachusetts, en agosto de 1955. Su modelo económico explicó cómo las empresas no ajustan sus precios de forma instantánea —por ejemplo, para fidelizar clientes—, lo que da a los bancos centrales mayor capacidad de influir en la economía real. Woodford, que ya había recibido el premio Fronteras del Conocimiento de la Fundación BBVA, reaccionó al anuncio por teléfono: «Es un gran honor. Es una sorpresa, pero me siento muy bien al respecto».
El premio y la semana Nobel
El galardón se llama oficialmente Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel: no fue instituido por el propio Nobel, sino creado por el banco central sueco en 1968. La semana Nobel de 2026 coincide con el 125.º aniversario de los premios, y por eso la dotación económica se incrementó este año a 12 millones de coronas.
El año pasado el premio fue para Joel Mokyr, Philippe Aghion y Peter Howitt, por sus teorías sobre el crecimiento económico y la destrucción creativa. Como cerca del 70% de los galardonados en Economía, Hall y Woodford son estadounidenses, una muestra más del peso de la academia de ese país en la disciplina.
📱 Descarga nuestra app oficial
La Noticia de Hoy, disponible en App Store


