La frase Naomi Osaka retiro volvió a sonar este domingo en Tokio, y esta vez salió de la propia tenista.
La frase Naomi Osaka retiro volvió a sonar este domingo en Tokio, y esta vez salió de la propia tenista. La japonesa, ex número uno del mundo y ganadora de cuatro títulos de Grand Slam, admitió que se plantea cuánto tiempo más seguirá jugando y que dejaría el tenis si su hija Shai, de tres años, le pidiera que viajara menos. Lo dijo en la previa del Pan Pacific Open, el torneo que disputa esta semana en su país y en el que parte como séptima cabeza de serie.
«Es duro. A veces miro hacia mi futuro y a menudo me pregunto cuánto tiempo voy a jugar», reconoció Osaka, de 29 años y actual número 19 del ranking mundial. «Porque si mi hija dijera que no quiere que viaje tanto, no soy el tipo de persona que lo ignoraría». La declaración no es un anuncio de retirada inmediata, pero sí la confirmación de que su carrera tiene hoy una condición clara: la familia manda.
Naomi Osaka retiro: una idea que ronda desde que fue madre
Osaka fue madre en 2023 y estuvo 15 meses alejada del circuito tras el nacimiento de Shai. Su regreso no ha sido sencillo: ha tenido que reconstruir su ranking, su ritmo de competición y también su relación con un deporte que ya había dejado en pausa en 2021 para cuidar su salud mental. Hoy ocupa el puesto 19 del mundo y asegura sentirse cerca de su mejor versión, la que la llevó a ganar dos veces el US Open y dos veces el Abierto de Australia entre 2018 y 2021.
«Mi hija es mi mayor prioridad», insistió. «Intento poner toda la energía que puedo en el tenis. No diría que lo estoy haciendo a tiempo parcial, pero mi día entero no consiste en eso. Si lo pienso de cierta manera, estoy muy orgullosa de dónde estoy ahora, porque no es como si pudiera dedicar todo mi tiempo al deporte». Esa mezcla de ambición y límite asumido define esta segunda etapa de su carrera.
Tokio, primer examen ante Paolini
En lo deportivo, Osaka se estrena en Tokio contra la italiana Jasmine Paolini, en un cuadro exigente que también reúne a la kazaja Elena Rybakina y a la sensación filipina Alexandra Eala. La japonesa afirmó que no está lejos de encontrar su mejor tenis y que se siente optimista de cara al próximo año, una señal de que, por ahora, la raqueta sigue en sus planes inmediatos. El circuito femenino viene de un fin de semana intenso, con Rybakina campeona en Ningbo tras aplastar a Leylah Fernández en la final.
Jugar en casa añade un componente especial. Osaka es una de las deportistas más seguidas de Japón y cada aparición suya en Tokio mueve a prensa y afición. Que sea precisamente allí donde hable con tanta franqueza de su futuro le da a sus palabras un peso mayor: no las dijo en un torneo cualquiera, sino delante de su público, en la semana en la que vuelve a competir ante los suyos.
Apoyo a Gauff frente al abuso en redes
La japonesa también aprovechó su comparecencia para respaldar a la estadounidense Coco Gauff, que denunció haber recibido una cantidad enorme de insultos racistas en internet durante el Abierto de China de este mes. Gauff, número cinco del mundo, calificó la experiencia de agotadora. Osaka, hija de madre japonesa y padre haitiano, fue tajante: «Nadie debería tener que pasar por eso».
«Es triste, pero por mi parte estoy acostumbrada», añadió. «Siento que lo he vivido durante toda mi carrera, por decisiones que tomo y que parecen molestar a algunas personas. Es duro». Osaka explicó además que los esfuerzos de la WTA para combatir el abuso en redes sociales nunca parecen funcionar del todo, y confesó que su propia respuesta ha sido alejarse de esas plataformas: «Lo que yo hago es no entrar realmente en redes sociales».
Una campeona que ya no se mide solo en títulos
El caso de Osaka refleja un cambio más amplio en el tenis de élite: las grandes campeonas ya no ocultan el coste personal de un calendario que obliga a viajar diez meses al año. Ella lo vivió antes que muchas, cuando en 2021 se retiró de Roland Garros para proteger su salud mental y abrió un debate que transformó al deporte. Ahora el debate es otro, el de la maternidad en la élite, y también lo encabeza con naturalidad.
Por eso sus palabras en Tokio no deben leerse como un adiós. Osaka compite esta semana, se ve cerca de su techo y mira con optimismo a la próxima temporada. Pero ha dejado escrito el criterio con el que decidirá el final cuando llegue: si Shai le pide que se quede más en casa, la respuesta no será una negociación. Será el retiro. Y en el tenis actual, pocas frases dicen tanto de una campeona como esa.
Con información del cable de AFP sobre Naomi Osaka retiro, publicado por France 24.