Mourinho defiende a Vinícius sin rodeos.
Mourinho defiende a Vinícius sin rodeos. El entrenador del Real Madrid recalcó que la sustitución del extremo brasileño en el minuto 70 del partido contra el RB Leipzig «no es un cambio de un entrenador que no está contento», y salió así al paso de las dudas que dejó la salida del atacante en la victoria 4-1 de este miércoles en el Santiago Bernabéu, en la tercera jornada de la fase de liga de la Champions League.
«El cambio no es de un entrenador que no está contento, es de un entrenador que tiene un banquillo rico», afirmó el técnico portugués en la rueda de prensa posterior al juego. Mourinho explicó que sabía que podía darle otra velocidad al partido con gente como Yan Diomande o como Endrick, y avisó de que pasará muchas veces que sustituya a un jugador que no está mal para ingresar a otro que puede aportar variantes.
Mourinho defiende a Vinícius: un cambio de banquillo, no de castigo
La explicación llega en una semana delicada para Vinícius. El brasileño, sancionado en LaLiga, no jugó ante el Sevilla y tampoco estará en el Clásico del domingo ante el Barcelona, por lo que el duelo europeo era su gran escaparate de la semana, tal como contó La Noticia De Hoy en la previa del partido, cuando Mourinho confirmó su titularidad ante el Leipzig.
Durante setenta minutos, el extremo intentó anotar y asistir, pero no pudo. Ejecutó tres disparos, dos de ellos a puerta, y no logró batir al guardameta Maarten Vandevoordt. El de este miércoles fue además su tercer partido consecutivo sin participar directamente en un gol, ni como anotador ni como asistente, una racha impropia de un jugador llamado a ser decisivo en cada jornada.
Los datos refuerzan el debate. Según la estadística de Opta recogida tras el encuentro, Vinícius no intentó ni un solo regate en sus dos últimos partidos con el Real Madrid entre todas las competiciones, la primera vez que encadena dos titularidades seguidas sin intentar un regate en toda su carrera con el conjunto blanco. Para un futbolista cuyo sello es el uno contra uno, el dato explica por sí solo el murmullo que acompaña su momento.
«Estoy contento con lo que ha hecho»
Preguntado por el estado anímico de su jugador, Mourinho evitó entrar en terrenos personales. «Triste, sí o no, es una cosa muy personal. Solo él puede decir abiertamente lo que siente o no. Yo, como entrenador, estoy contento del partido que ha hecho», aseguró. El técnico también dejó una reflexión sobre el ambiente del Bernabéu: cuando te pitan fuera de casa puede ser una inyección de motivación, pero los pitos en casa hacen daño.
Mourinho insistió en que de Vinícius se espera siempre más, que sea individualmente decisivo, pero valoró un aspecto menos visible de su partido: el trabajo sin balón. Según el portugués, de los tres atacantes, el brasileño era el que tenía una responsabilidad mayor sobre el equilibrio defensivo del equipo. «Fue equilibrado, no ha perdido balones, tiene una acción muy bonita en la que el portero hace una gran parada», incidió.
El resultado respalda en parte la gestión del banquillo: el Madrid cerró el 4-1 con un gol de Yan Diomande, uno de los revulsivos mencionados por el propio técnico, en el tramo final de un partido cuya crónica completa publicó este medio: Real Madrid 4-1 RB Leipzig en la Champions League.
Elogios a Valverde y a Camavinga antes del Clásico
Además de hablar de Vinícius, Mourinho elogió a Federico Valverde, aunque no adelantó si el uruguayo repetirá en el lateral derecho ante el Barcelona el fin de semana. «Yo no hablo del partido del domingo. Lo que puedo decir es que hoy, en un partido que no era fácil, ha estado bien defensivamente», señaló, antes de destacar que Valverde «se proyectó muy bien» y las sociedades que formó con Arda Güler y Bernardo Silva. «Hizo un partidazo», agregó.
También valoró el encuentro de Eduardo Camavinga: «Hizo un gran partido». El técnico reconoció que la entrada del francés pudo afectar el rendimiento del equipo tras la salida de Aurélien Tchouameni, pero sostuvo que Camavinga cumplió y que su confianza nace de lo que los jugadores le transmiten en el día a día.
El Madrid ya mira al Clásico del domingo contra el Barcelona, el partido que marcará su semana y al que los azulgranas llegan con bajas sensibles, como la de Dani Olmo, un mes fuera por lesión. Sin Vinícius sobre el césped por sanción, la defensa pública de Mourinho deja una cosa clara: puertas adentro, el brasileño sigue contando con la confianza plena de su entrenador.