El partido Millonarios vs. Once Caldas, correspondiente a la fecha 13 de la Liga BetPlay II-2026, no se jugó este martes 13 de octubre en Bogotá. A pocos minutos de la hora prevista para el inicio, las 8:30 de la noche, la Dimayor decidió aplazarlo porque la cancha del estadio Nemesio Camacho El Campín no ofrecía condiciones seguras para los futbolistas.
La imagen del principal escenario deportivo de la capital, con el personal revisando el terreno y las tribunas ya pobladas de aficionados, desató una polémica que escaló durante la noche y dejó al fútbol colombiano expuesto ante el mundo.
Carlos Mario Zuluaga, presidente de la División Mayor del Fútbol Colombiano, salió a dar explicaciones y no escondió su molestia. El dirigente admitió la gravedad de lo ocurrido con una frase que resume el bochorno: el fútbol colombiano quedó como «un hazmerreír a nivel mundial».
Sus dardos, sin embargo, no fueron contra su propia entidad, sino contra Sencia, la firma operadora del estadio, y contra el modelo que entrega los escenarios deportivos a conciertos y eventos masivos mientras el campeonato debe seguir su curso.
Millonarios vs. Once Caldas: por qué se aplazó el partido en El Campín
Según la versión de la Dimayor, el terreno venía siendo inspeccionado desde el lunes 12 de octubre, pero la gramilla permanecía cubierta, en parte por las lluvias, y los especialistas consultados sostenían que el campo evolucionaría a tiempo. Zuluaga aseguró que el experto de Sencia certificó, incluso por escrito, que habría fútbol.
El problema apareció cuando se retiró la cubierta: el césped nuevo no había arraigado, se levantaba con facilidad y disputar el encuentro habría significado un riesgo de lesiones y un daño todavía mayor para la superficie.
La polémica de Millonarios vs. Once Caldas tiene un antecedente inmediato que todos en Bogotá señalan: los dos conciertos de BTS realizados recientemente en El Campín. Tras esos espectáculos se instaló un tapete de gramilla que debía pegar en pocos días, pero no lo hizo.
Millonarios, como club local, acompañó el proceso de entrega del escenario y aceptó la decisión final, aunque el propio presidente de la Dimayor recordó que la última palabra la toman los clubes y que es el equipo de casa el responsable de entregar un estadio y una cancha en condiciones de recibir un partido oficial.
Dimayor señala a Sencia y pide decisiones al Distrito
Zuluaga fue más allá del partido puntual y cuestionó la administración integral del escenario desde que Sencia asumió su operación. A su juicio, desde ese momento se deterioraron tanto la gramilla como las instalaciones, al punto de que la Dimayor ya no dispone ni de un palco para invitar a una autoridad deportiva, porque el operador controla la totalidad de las sillas.
El dirigente recordó que el propietario único del estadio es el Distrito de Bogotá y que es esa administración la que debe tomar decisiones de fondo sobre el futuro del escenario.
El presidente del organismo también ofreció disculpas por la parte de responsabilidad que le corresponde a la Dimayor, aunque insistió en que señalarla como única culpable es lo más fácil y desconoce lo que ocurre detrás de la organización de cada jornada: amenazas de paro en el país, desplazamientos complicados por la geografía y el clima, y una escasez estructural de estadios propios que deja al campeonato a merced de los calendarios de espectáculos.
En Bogotá, recordó, la única alternativa real es el estadio de Techo, que también estuvo a punto de destinarse a conciertos.
Once Caldas respalda el aplazamiento de Millonarios vs. Once Caldas
El club de Manizales, que había viajado a la capital para disputar el compromiso, reaccionó con un comunicado oficial en el que confirmó la determinación de la Dimayor y manifestó su respaldo a la medida. La institución antepuso la integridad de los deportistas y el buen desarrollo del espectáculo, y quedó a la espera de la reprogramación del partido. No hubo reclamo airado ni exigencia de castigo deportivo contra el local.
Esa posibilidad, de hecho, quedó descartada por el propio Zuluaga. Consultado sobre si Once Caldas podría reclamar los tres puntos sin jugar, el dirigente respondió que no, porque lo ocurrido constituye un caso de fuerza mayor: el estadio fue inspeccionado y existía una certificación de que el campo estaría apto.
También precisó el término correcto para lo sucedido: no fue una cancelación ni una suspensión, porque el partido nunca comenzó y sigue en el calendario; fue un aplazamiento, y deberá disputarse en una nueva fecha que todavía no tiene día ni hora. Jugarlo este miércoles 14 no era una salida, advirtió, porque en 24 horas la gramilla no iba a cambiar.
Santa Fe vs. Jaguares también queda en el aire
La crisis de El Campín ya cobró su segunda víctima en la programación. El duelo entre Independiente Santa Fe y Jaguares de Córdoba, pendiente de la fecha 7, había sido movido al jueves 15 de octubre a las 8:05 de la noche por la falta de efectivos policiales, ocupados con las marchas convocadas en Bogotá.
Ahora tampoco podrá jugarse en esa fecha: el mismo problema del terreno que tumbó el compromiso de Millonarios lo hace inviable, y la Dimayor deberá anunciar una nueva programación para ambos encuentros. La reprogramación de Millonarios vs. Once Caldas se anunciará junto con la de este encuentro.
El episodio deja una pregunta incómoda para el fútbol colombiano: ¿cómo se protege la competencia cuando su estadio más emblemático depende de una gramilla que no resistió dos conciertos?
Mientras la Dimayor y el operador se reparten culpas, los aficionados que llenaron las tribunas se fueron a casa sin fútbol y los equipos pierden ritmo en la recta decisiva del torneo, un escenario que contrasta con la vitrina internacional que el país busca en otras canchas, como se vio esta misma semana con la victoria del Atlético del Cholo Simeone sobre el Manchester United.
Por ahora, lo único oficial es el aplazamiento: la nueva fecha de Millonarios vs. Once Caldas se conocerá cuando El Campín vuelva a ser, de verdad, una cancha de fútbol.
📱 Descarga nuestra app oficial
La Noticia de Hoy, disponible en App Store


