Las masacres en cárceles de Ecuador volvieron este jueves con dos ataques casi simultáneos que dejaron al menos ocho presos muertos y diez personas heridas en las prisiones de El Inca, en Quito, y de Latacunga, una de las más grandes del país, según reportó el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de Libertad (SNAI), el organismo estatal que administra el sistema penitenciario ecuatoriano.
En la cárcel de El Inca se registraron cuatro reclusos fallecidos, mientras que en la prisión de Latacunga hubo otros cuatro muertos y los diez heridos, que reciben asistencia médica. El SNAI no detalló si entre los heridos hay guardias de prisiones. Los ataques rompen un extendido periodo sin matanzas dentro de las cárceles del país, tras las intervenciones penitenciarias ordenadas por el Gobierno del presidente Daniel Noboa.
Las masacres en cárceles de Ecuador apuntan a una acción coordinada contra Los Choneros
La institución penitenciaria aseguró que los presuntos responsables de las masacres «ya se encuentran identificados y serán trasladados a El Encuentro», la prisión de máxima seguridad construida por orden de Noboa e inspirada en el modelo carcelario del presidente salvadoreño Nayib Bukele. Un reporte interno difundido por la periodista Karol Noroña, especializada en investigar el crimen organizado en Ecuador, señaló que en Latacunga los presos fueron acribillados con disparos de pistolas y que otro recluso fue hallado con signos de estrangulamiento.
Los informes oficiales no detallan los motivos de los ataques, aunque se presume que pudo tratarse de una acción coordinada contra reclusos de la banda criminal Los Choneros por parte de organizaciones criminales rivales que se disputan el control de los pabellones y de las rutas del narcotráfico.
El Gobierno vinculó los ataques con la detención de Luisa González
Los incidentes se produjeron el mismo día en que fue detenida Luisa González, excandidata presidencial del movimiento correísta Revolución Ciudadana, la principal fuerza de oposición al Gobierno de Noboa. El ministro del Interior, John Reimberg, vinculó ambos acontecimientos en un mensaje en la red social X, aunque sin aportar pruebas: «Hoy, justo el día en que fue detenida Luisa González, de la RC, se registran dos amotinamientos en cárceles del país, con fallecidos. ¿Casualidad? Cada quien saque sus conclusiones», escribió. «Lo que sí está claro es que en Ecuador no vamos a permitir que el crimen organizado ni sus aliados políticos desafíen al Estado. La ley no se negocia. El orden no se entrega», añadió.
Las cárceles ecuatorianas han sido escenario de numerosas matanzas en los últimos años y uno de los epicentros de la crisis de violencia criminal que atraviesa el país: unos 600 reclusos han sido asesinados en su interior desde 2021, la mayoría en enfrentamientos entre bandas rivales. A esas organizaciones, dedicadas al narcotráfico, las extorsiones y la minería ilegal, el Gobierno de Noboa les atribuye la escalada de violencia e inseguridad, por lo que las declaró «terroristas» y mantiene desde enero de 2024 un «conflicto armado interno». Toda la actualidad de la región está en la sección de Mundo de La Noticia De Hoy.