Un barco ruso con 90.000 toneladas de crudo, valoradas en más de 60 millones de dólares, ha llegado recientemente a Cuba, marcando el primer envío de petróleo a la isla en más de un año, según informó el Ministerio de Energía y Minas.
Este cargamento llega en un momento crítico para Cuba, que está lidiando con una crisis energética. Se espera que este envío ayude a aliviar los efectos de la deficiente generación eléctrica de la isla. Sin embargo, el ministro Vicente de la O’Levy ha reconocido que este envío no resolverá el problema de la escasez de combustible en el país, debido a la irregularidad del suministro y la limitada capacidad de compra de Cuba.
La crisis energética en Cuba se manifiesta en continuos y prolongados apagones. Actualmente, hay 74 centrales de generación distribuida fuera de servicio por escasez de combustible, lo que supone un total de 880MW que se dejan de generar. Además, hay cinco centrales de generación con bajas coberturas de combustible, y las continuas averías en las termoeléctricas Antonio Guiteras, de Matanzas, y Felton, en Holguín, contribuyen a que sean más largos y seguidos los cortes eléctricos en Cuba.
A pesar de la llegada del petróleo ruso, el ministro advirtió que “las situaciones van a seguir críticas por los combustibles y los niveles de consumo que tiene el país, y los niveles que podemos adquirir del exterior con la capacidad financiera que nosotros tenemos”. Sin embargo, según el director del Programa de Energía para Latinoamérica y el Caribe de la Universidad de Texas, Jorge Piñón, el problema de la escasez de combustible en Cuba es estructural y asegura que el petróleo llega a Cuba con regularidad.
El arribo del envío ruso sucedió poco después de varias visitas oficiales de funcionarios de alto nivel de ambos países. Durante la estancia del ministro cubano de Comercio Exterior, Ricardo Cabrisas, en Moscú, Rusia concedió un nuevo préstamo a La Habana, para “garantizar el suministro estable de petróleo, productos petrolíferos, trigo y fertilizantes”.
En el post de X en el que el ministerio anunció el arribo, fueron varios los cubanos que, con ironía, preguntaron: “Ni un segundo de apagón a partir de ahora, ¿no?”.


