Los Toronto Raptors se quedaron sin su máxima figura en el arranque de la temporada.
Los Toronto Raptors se quedaron sin su máxima figura en el arranque de la temporada. Kawhi Leonard estará fuera de las canchas durante varias semanas por una inflamación en la rodilla izquierda, según informaron este martes fuentes a ESPN. La baja llega cuando el alero apenas había disputado dos partidos en su regreso a la franquicia canadiense, la misma con la que conquistó el único campeonato de la NBA en su historia. El equipo confirmó que el jugador será reevaluado dentro de una semana para medir la evolución de la articulación.
La noticia encendió las alarmas en Toronto por el historial médico del jugador, de 35 años, cuyas últimas temporadas estuvieron marcadas por las lesiones. Sin embargo, el primer parte trajo algo de alivio: los exámenes realizados no revelaron el daño grave que se temía en un principio, y la franquicia optará por un plan de recuperación progresiva antes de devolverlo a la competencia.
La resonancia de Kawhi Leonard no mostró daño estructural
Una resonancia magnética practicada en la rodilla izquierda de Kawhi Leonard no mostró daño estructural, de acuerdo con las fuentes citadas por ESPN. Aun así, jugador y equipo decidieron tomarse el tiempo necesario para que la inflamación ceda por completo y el alero recupere su mejor forma física de manera gradual, sin apurar los plazos. Leonard ya se había perdido el partido del domingo, el primero que se ausenta en esta campaña, precisamente por la hinchazón en la rodilla.
El propio Leonard se pronunció en su cuenta de X y no ocultó su molestia por el contratiempo. «Siempre es frustrante perderse tiempo. Vine a competir con este equipo y estoy enfocado en volver al 100 %. Toronto, he agradecido el cariño desde que regresé. Volveré pronto», escribió el jugador. La lesión afecta a su rodilla izquierda, mientras que sus problemas más serios del pasado fueron en la derecha, donde acumula varias cirugías de menisco y una del ligamento cruzado anterior.
Un regreso a Toronto que no arranca
La historia de Kawhi Leonard con Toronto parecía escrita para un reencuentro feliz. El alero volvió a los Raptors esta temporada tras ser traspasado desde Los Angeles Clippers y firmó una extensión de contrato de dos años y 115 millones de dólares. En su única campaña anterior con la franquicia, la 2018-19, llevó al equipo al título de la NBA de 2019, el único de su historia, antes de marcharse a Los Ángeles, donde pasó seis temporadas marcadas por las lesiones y por el escándalo de la presunta elusión del tope salarial que investigó la liga.
Su incorporación a los Raptors este año también fue inusual: Leonard no pudo unirse al equipo hasta que se resolvió la investigación de la NBA sobre el caso de los Clippers. Superado ese capítulo, el arranque deportivo era prometedor: en sus dos primeros partidos promedió 19,5 puntos, 7,5 rebotes y 3,5 robos, cifras que confirmaban su peso en ambos costados de la cancha.
Lo que pierden los Raptors sin su estrella
Sin Leonard, Toronto pierde a su principal anotador y a uno de los mejores defensores perimetrales de la liga, un jugador capaz de cambiar un partido en los dos extremos. La franquicia deberá repartir sus minutos y su producción entre el resto de la rotación mientras dure la recuperación, con el riesgo de ceder terreno en una Conferencia Este que no perdona los arranques flojos. No es un problema menor para un equipo que apostó fuerte por el regreso de su ídolo, como se ha visto en otras franquicias que sufren con sus figuras entre algodones: el Miami Heat sigue sin ganar pese al triple-doble de Antetokounmpo, en una NBA donde la salud de las estrellas marca el destino de cada proyecto, dentro y fuera de la cancha, como también refleja el acuerdo de la NBA con Kalshi y Polymarket.
El calendario de los Raptors no se detiene y la reevaluación de la próxima semana será la primera señal concreta sobre los plazos reales de regreso. Por ahora, el mensaje dentro de la organización es de paciencia: no hay daño estructural, pero tampoco habrá prisas con un jugador cuyo historial obliga a cuidar cada paso. Toronto ya sabe lo que Leonard puede darle cuando está sano: nada menos que un campeonato.