La vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, llegó la noche del domingo a Chicago para participar en la Convención Nacional Demócrata, donde será oficializada como la candidata del partido para enfrentar a Donald Trump en las elecciones presidenciales de 2024. Este momento marca un hito en la carrera de Harris, de 59 años, tras recibir el respaldo de Joe Biden, quien se retiró de la contienda debido a críticas agravadas después de un desastroso debate contra Trump.
Campaña de Harris y Trump en estados clave
Harris, quien también tuvo una agitada agenda en Pensilvania este domingo, dejó claro que no se confía a pesar de liderar ligeramente en las encuestas. «No nos vemos como favoritos en absoluto», dijo a los medios, enfatizando la necesidad de ganarse cada voto. Por su parte, Trump, quien ha optado por descalificar a Harris con insultos personales, tiene una nutrida agenda de eventos en estados decisivos como Pensilvania, Michigan, Carolina del Norte y Arizona, donde visitará la frontera con México para hablar sobre migración.
Today, we met with high school students, first responders, and volunteers across Pennsylvania.
It couldn’t have been a better day. pic.twitter.com/Bp8qRNdRxw
— Kamala Harris (@KamalaHarris) August 19, 2024 La convención en Chicago, que atrae a decenas de activistas protestando por diversos temas, cuenta con un intrincado dispositivo de seguridad con 2,500 policías en las calles. Las autoridades locales han prometido garantizar la expresión pacífica de los manifestantes, advirtiendo que los alborotadores serán arrestados y condenados.
Lea también: Trump invita a un venezolano a opinar sobre el comunismo durante un mitin en Wilkes-Barre
Durante la convención, pesos pesados del Partido Demócrata, como Barack y Michelle Obama, brindarán su apoyo a Harris, buscando avivar las pasiones de los demócratas y recordar momentos de unidad y esperanza. El discurso de Biden, que originalmente vendría a solidificar su apuesta por un segundo período, ofrecerá en cambio un cierre a su medio siglo de carrera política, respaldando a Harris y destacando la importancia de la elección frente a Trump, quien ha sido condenado penalmente y no se ha comprometido a admitir una posible derrota.
La presencia de Hillary Clinton, a quien Trump derrotó sorpresivamente en 2016, tal vez recuerde a los eufóricos demócratas que deben ser cautelosos. Sin embargo, la convención en Chicago pretende ser una demostración de unidad y entusiasmo frente al magnate, todavía adorado por su base republicana.


