La justicia argentina ha desestimado los cargos de homicidio culposo contra tres de los cinco acusados por la muerte del cantante británico Liam Payne, exmiembro de la famosa banda One Direction. La decisión fue anunciada el jueves 20 de febrero por una cámara de apelaciones, que también confirmó el procesamiento de dos individuos señalados por suministrar drogas al músico.
Liam Payne, quien falleció el 16 de octubre de 2023 tras caer del balcón de su habitación en el hotel CasaSur, en el barrio Palermo de Buenos Aires, había estado bajo los efectos del alcohol y diversas drogas en el momento de su muerte. La conmoción que generó su fallecimiento resonó en el mundo del entretenimiento y llevó a las autoridades argentinas a investigar las circunstancias que rodearon su trágica caída.
Los tres acusados exculpados son Rogelio Luis Nores, amigo y representante de Payne en Argentina; Esteban Reynaldo Grassi, jefe de recepción del hotel; y Gilda Agustina Martín, gerenta del establecimiento. La cámara decidió sobreseerlos del delito de homicidio culposo y dejó constancia de que esta decisión no afectaría su buen nombre y honor.
El abogado de Nores, Rafael Cúneo Libarona, expresó su satisfacción con la resolución judicial, argumentando que su cliente «no es responsable» y que no tenía conocimiento del estado crítico en el que se encontraba Payne debido a su consumo excesivo de sustancias.
Por otro lado, la cámara confirmó el procesamiento de Ezequiel David Pereyra y Braian Nahuel Paiz, quienes están acusados de la «entrega onerosa de estupefacientes». Pereyra era empleado del hotel CasaSur y Paiz trabajaba como camarero en un establecimiento cercano en Puerto Madero. Ambos se encuentran bajo prisión preventiva.
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Los detalles sobre las últimas horas de vida de Liam Payne han sido revelados a través de documentos judiciales. Según testimonios, el cantante exhibía una actitud agresiva y estaba visiblemente intoxicado cuando se encontraba en el hotel. Un recepcionista relató que Payne «estaba con los ojos gigantes muy abiertos» y que una mucama escuchó ruidos provenientes de su habitación, describiendo la escena como caótica.
La autopsia determinó que la causa de muerte fue «politraumatismo» con «hemorragia interna y externa», resultado directo de la caída. Los análisis toxicológicos confirmaron que Payne había consumido alcohol, cocaína y un antidepresivo antes del incidente.


