El presidente Joe Biden optó por mantenerse alejado del tribunal donde su hijo, Hunter, fue juzgado por delitos graves relacionados con posesión de armas, con el objetivo de evitar cualquier sospecha de intromisión.
Sin embargo, su pronta reacción al conocer el veredicto de culpabilidad emitido el martes reveló dónde radica su preocupación durante todo este tiempo.
En una declaración sincera, Biden expresó que él y su esposa, Jill, aman profundamente a su hijo y se sienten sumamente orgullosos del hombre en que se ha convertido. Ante la adversidad, destacó el avance y resiliencia demostrados por Hunter en su proceso de recuperación tras superar una seria adicción a las drogas.
A pesar de la cancelación de la sesión informativa planeada en la Casa Blanca y la postergación de sus compromisos para viajar a Delaware, Biden no dudó en mostrar públicamente su apoyo hacia su familia. Asesores y aliados del presidente expresaron que su prioridad no es el costo personal o político que pueda acarrear este veredicto, sino más bien el sentirse como un padre orgulloso de los logros y fortaleza de su hijo.
El presidente continuó con su agenda, pronunciando un discurso sobre las medidas gubernamentales para contener la violencia y fortalecer las leyes de control de armas en Washington. Tras esto, tenía previsto reunirse con su familia, incluido Hunter, antes de partir hacia Italia para la cumbre del G7.
Durante el juicio, la primera dama, Jill Biden, estuvo presente casi a diario en el tribunal, reforzando el respaldo familiar hacia Hunter. A pesar de no estar físicamente en el momento del veredicto, Jill llegó rápidamente al tribunal después de conocer la noticia. Por otro lado, Hunter emitió un comunicado destacando el apoyo recibido y mostrando su gratitud por la oportunidad de avanzar en su recuperación con el amor de su familia, amigos y comunidad.
Aunque Joe Biden no asistió al juicio, su cercanía emocional fue evidente a través de su seguimiento cercano y el constante apoyo brindado, demostrando que, más allá de su cargo presidencial, su papel de padre sigue siendo fundamental en momentos de dificultad para su familia.


