Apático. Aburrido. Sin emociones. Así se puede definir el partido de Inglaterra con Eslovenia y el desarrollo en general del grupo C de la Eurocopa. En tres presentaciones, la selección de Gareth Southgate todavía está en deuda desde lo futbolístico. Le alcanzó para clasificar, pero ahora se vienen los mata-mata.
Por el contrario, la igualdad fue muy festejada por los eslovenos, que terminaron terceros (detrás de Dinamarca en un increíble empate en ocho criterios) y se clasificaron por primera vez a los octavos de final en el certamen.
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Los Tres Leones salieron a la cancha sabiendo que con el empate se metían en la siguiente ronda. Pero con esto dependían del resultado de Serbia-Dinamarca para quedar en el primer lugar. Igualmente, la victoria era necesaria, no solamente para disipar todo este análisis, sino para convencer desde el juego, algo que todavía no pudo hacer.

Por el lado de Los Niños (como se conoce a la selección de Eslovenia) cumplieron su papel, un equipo correcto y ordenado desde su arquero, sabiendo que el punto los depositaba en la siguiente ronda como segundo o como uno de los mejores terceros.

En el primer tiempo se vio a Inglaterra inconexo, sin ideas. Para colmo de males, su mejor jugador, Jude Bellingham no tuvo las mejor de las tardes en Colonia. El hombre del Real Madrid no pudo llevar peligro al arco rival, y todas sus intervenciones quedaron en la nada. Así se fueron al descanso, con los británicos sin ideas y con los eslovenos ordenados y convencidos con su idea.
Demora en sustituciones inglesas, un segundo tiempo sin cambios en la manera de jugar
La tendencia no cambió en la segunda mitad. El DT Southgate demoró con los cambios, algo por lo que es muy criticado por los hinchas. Recién, cuando restaban 20 minutos de partido, mandó a la cancha al jugador que toda Inglaterra (y el mundo del futbol) pedía: Cole Palmer.

El hombre del Chelsea ingresó por Bukayo Saka, otro de pobre actuación. Pero el pibe poco pudo hacer, ya que entró a jugar recostado por la línea derecha, y en su club está más acostumbrado a jugar por el centro.

De hecho la gran chance del gol llegó en la ultima jugada. Por primera vez en el partido los ingleses lograron hilvanar una serie de pases dejando en posición de tiro a Alexander-Arnold. Pero el remate del hombre del Liverpool se fue muy alto.
Jugadores fuera de su posición, un Harry Kane que debió salir del área para tener contacto con el balón y un técnico que demora con los cambios. Así cerró la fase de grupos Inglaterra, en deuda por sus nombres propios y por la gran expectativa que hay por este seleccionado.



